
Río de Janeiro, 7 oct (EFE).- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió hoy a los trabajadores brasileños no amilanarse ante la crisis financiera internacional y aseguró que el país continuará por la senda del crecimiento económico pese a los pesimistas.
"Durante muchas semanas van a seguir escuchando hablar de crisis y la bolsa va a subir y va bajar", dijo Lula a centenares de trabajadores de un astillero en el estado de Río de Janeiro.
"No se amilanen, porque hay que transmitir la certidumbre de que este país encontró su destino y no hay nada que lo haga volver a la era de la miseria y el desempleo de millones de trabajadores", agregó Lula en un discurso de tono nacionalista.
El presidente encabezó el bautizo de una nueva plataforma de la petrolera estatal Petrobras, que ha costado 1.000 millones de dólares y sus elementos son nacionales en un 75%.
"Cada vez que alguien hable de crisis miren para allá. Los mismos que están haciendo fuerza para que la crisis llegue a Brasil son los que decían que esa plataforma se tenía que hacer en el exterior porque no había capacidad en el país", agregó.
En las últimas semanas Lula y sus ministros han insistido en que el país está blindado en su isla de estabilidad ante las feroces turbulencias de la crisis financiera y económica internacional.
Mientras las autoridades repiten este discurso la bolsa de Valores de Sao Paulo ha perdido el 21% en el último mes y el real brasileño
Lula dijo que la inauguración de la plataforma bautizada P-51 muestra como la industria naval está funcionando con capacidad no solo para cubrir la expansión de la industria petrolera brasileña sino para exportar plataformas a varios países.
"En Brasil hay gente que cree que es prepotencia y arrogancia mía cuando digo que la crisis si llega a Brasil va a llegar más leve", señaló.
Reconoció que la crisis "es muy profunda" y está llegando a Europa porque los bancos europeos también participaron de "ese casino inmobiliario de Estados Unidos".
"No estoy diciendo que no podamos tener dificultades, pero Brasil está bien porque hicimos lo que teníamos que hacer", dijo al señalar que la deuda pública antes era en dólares, por lo que el país quebraba ante cualquier problema como las pasadas crisis de México y Rusia.
El gobierno brasileño ha tomado algunas medidas para facilitar fondos a bancos pequeños y a exportadores que podrán usar en calidad de préstamo las reservas internacionales que hoy llegan a 208.000 millones de dólares, sin disminuirlas.
"Cada vez que se hable en crisis se genera especulación y desconfianza. Compañeros, continúen haciendo las mismas cosas que hacían porque vamos a cuidarnos de la crisis", afirmó. EFE



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