Que si ropa para alguna ocasión especial, que si para más informal, que nada más traje de baño, que si algo para la noche. Hacer la maleta perfecta es una de las dificultades que la gente tiene para llevar exactamente lo correcto a un viaje. Pero quienes jamás se equivocan en su atuendo, son aquellas personas que van a hoteles nudistas.

Esta práctica del nudismo o naturismo, como se le conoce en algunos países, no es tan popular en México, pero sí está presente en algunas partes del país, sobretodo en las playas, aunque también se pueden encontrar villas, ranchos, temascales y hasta zonas boscosas para este efecto sensual.

Existen playas como Zipolite, en Oaxaca, cuyo nombre significa playa de los muertos, una de las más famosas de México, donde las personas pueden andar desnudas, pero no es requisito para disfrutar del lugar. Tampoco pertenece a un hotel específico que maneje este concepto. Es decir, no todas las playas nudistas tienen hoteles nudistas, ni todos los hoteles de este corte tienen playa exclusiva para ello, aunque la mayoría de las playas nudistas en México son de acceso exclusivo.

Los estados que cuentan con estas facilidades son Baja California Sur, Guerrero, Oaxaca, Nayarit, Quintana Roo y Jalisco. En algunos resorts cuentan con espacios para esta actividad que están muy vinculados con asociaciones nudistas.

Una de las características de las playas nudistas es que son prácticamente zonas vírgenes, alejadas de las más populares y solitarias, esto con dos fines: uno, no perturbar el orden público así como las reglas de los lugares que no aceptan esta práctica, y dos: tener la privacidad necesaria para estar más en contacto con la naturaleza, que es uno de los objetivos de la filosofía nudista.

De hecho, la única playa nudista reconocida así de manera oficial es Zipolite, pero en el país no hay una verdadera reglamentación al respecto y desde hace más de 40 años el nudismo se practica en varias zonas del país.

Esta playa está ubicada cerca de Puerto Ángel, Oaxaca, donde el nudismo no es obligatorio pero sí tolerado, y cercana a está se haya la playa del Amor, también de corte nudista. En el mismo estado está playa Yerbabuena, en Huatulco, a la que sólo se tiene acceso en lancha.

En Quintana Roo está Playa Naturel; y en Tulum, Azulik, playa nudista tan aislada que no cuenta ni con teléfono o aire acondicionado. Costa Coal, a unos kilómetros de ahí, junto con Playa Santa Fe, son dos opciones para disfrutar del nudismo sin ningún problema.

En este mismo estado, pero en la zona de Cancún, Playa Sonrisa es la opción. De hecho, en la Riviera Maya existe el famoso hotel Hidden Beach de la Riviera Maya, donde en medio de la selva del Caribe mexicano los más exigentes nudistas encuentran el mejor de los lujos en hospedaje y servicios turísticos.

Aquí los huéspedes se despojan de sus prendas apenas pisan la recepción del hotel de 42 suites, donde sólo está vestido el personal del mismo. Con un costo de unos 500 dólares la noche, platillos como langosta y salmón como parte del menú que incluye únicamente bebidas finas, no se aceptan niños, ni sexo explícito, ni intercambio de parejas, ni curiosos que incomoden a los demás y menos voyeurismo o exhibicionistas.

Los clientes son, en su mayoría, profesionales, empresarios y ejecutivos de alto poder adquisitivo y con edades comprendidas entre 40 y 60 años, acostumbrados a frecuentar este tipo de playas con el ánimo de disfrutar de su desnudez y no la de los otros.

También, a 70 kilómetros de Tepic, Nayarit, está Bahía de Matanchén donde antes los piratas y bucaneros descansaban de sus trayectos; muchos de sus hoteles actualmente toleran las prácticas nudistas.

En Baja California Norte, las Islas Coronado ofrecen ecoturismo incluido el nudismo, que se complementa con la vista de colonias de leones marinos, delfines y pelícanos.

Toma Nota

Un calígrafo chino de 84 años se ha declarado transexual sin haberse operado, convirtiéndose en la persona de más edad de la potencia asiática con deseo de cambiar de sexo y que vive como mujer.

Qian Jinfan, nacido en la provincia sureña de Cantón, toma hormonas para agrandar sus senos y usa ropa femenina. Hace cuatro años decidió revelar su secreto a su familia y amigos, además de adoptar el nombre femenino de Yiling.

En septiembre de 2009, Qian escribió una carta a las personas con las que trabajaba, en un organismo público, para informarles de su decisión.

El calígrafo confiesa que le parecía que ser mujer "era fabuloso" y que siempre deseó hacerse una cirugía transexual, pero le parecía muy peligroso y complicado, por lo que actualmente, con la autorización de su esposa, sale a la calle vestido de mujer y acude a los baños públicos femeninos.

El caso de Qian, publicado en medios chinos, es signo de una cierta apertura por parte del país asiático con respecto a temas como la transexualidad o la homosexualidad, que se consideró una enfermedad mental hasta 2001 y que en la década de los 50 podía llegar a ser tratada con terapias de "descargas eléctricas".