La diabetes es una enfermedad muy común entre los hispanos, es por eso que conviene tener a la mano información acerca de esta enfermedad y sobre cómo sobrellevarla con éxito. A continuación se presentan una serie de consejos que se dan a diabéticos en distintas facetas de sus vidas con la siguiente información proveida por Mayo clinic.

¿Cómo afecta el estilo de vida y la rutina diaria sobre la glucosa en la sangre?

Para controlar la diabetes, es necesario conocer la afección. Sepa por qué aumenta o desciende el nivel de glucosa en su sangre y cómo puede controlar esos factores de la vida diaria.

Cuando de controlar la diabetes se trata, el tema central generalmente es mantener a raya la glucosa que se encuentra en la sangre. Se puede vivir largo y con salud cuando el nivel de glucosa en la sangre permanece dentro del rango objetivo; pero, ¿sabe usted por qué sube o baja el nivel de glucosa en su sangre? La lista, a veces, es sorprendente.

Alimentación

La alimentación sana es uno de los pilares del control de la diabetes. Sin embargo, la glucosa en la sangre no sólo se ve afectada por lo que uno come, sino también por la cantidad y el momento en que se hace.


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¿Qué se debe hacer?

Mantener un horario. El nivel de glucosa en la sangre alcanza el punto más alto una o dos horas después de comer y luego, empieza a descender. Ese patrón predecible puede funcionar a su favor porque le permite reducir la cantidad de cambios que ocurren en la glucosa de la sangre si todos los días come a la misma hora, ingiere varias comidas pequeñas al día o refrigerios sanos a intervalos regulares entre las comidas.

Balancear bien todas las comidas. Dentro de lo posible, planifique para que cada comida tenga la combinación correcta de almidones, frutas y verduras, proteínas y grasas. Es particularmente importante que en todas las comidas y refrigerios usted ingiera casi la misma cantidad de carbohidratos porque éstos afectan mucho el nivel de la glucosa en la sangre. Consulte con su médico, enfermera o especialista en dietética sobre cuáles son las mejores alternativas alimenticias y el equilibrio adecuado.

Comer los alimentos en la cantidad correcta. Sepa de qué tamaño es la porción adecuada para cada tipo de alimento. Escriba las porciones correspondientes a los alimentos que ingiere con frecuencia para que pueda planificar las comidas con más facilidad. Utilice tazas de medida y balanzas para verificar el tamaño correcto de la porción.

Coordinar las comidas con los medicamentos. Ingerir mucho menos cantidad de comida que de medicamentos para la diabetes, sobre todo insulina, podría llevar a que la glucosa en la sangre disminuya hasta un nivel peligroso (hipoglicemia); mientras que ingerir demasiada comida podría elevar mucho la glucosa en la sangre (hiperglicemia). Consulte con el equipo para la atención médica de la diabetes respecto a cómo coordinar de manera óptima las comidas con el horario de los medicamentos.

Ejercicio

Otra parte importante del plan para controlar la diabetes es la actividad física. Cuando uno hace ejercicio, los músculos utilizan azúcar (glucosa) para tener energía. Hacer actividad física de forma regular también mejora la respuesta del cuerpo frente a la insulina. Ambos factores funcionan en conjunto para disminuir el nivel de la glucosa en la sangre y mientras más arduo sea el ejercicio, más tiempo dura el efecto. De todas maneras, inclusive actividades ligeras, como realizar las labores domésticas, la jardinería o estar de pie durante períodos prolongados, también pueden disminuir la glucosa en la sangre.

¿Qué se debe hacer?

Conversar con el médico respecto a un plan de ejercicio. Consulte al médico qué tipo de ejercicio es adecuado para usted. Si durante mucho tiempo usted ha permanecido inactivo, el médico quizás desee revisar el estado de su corazón y pies antes de ofrecerle ninguna recomendación. Ese médico le recomendará una actividad que permita mantener el equilibrio correcto entre ejercicio aeróbico y fortalecimiento muscular.

Hacer ejercicio con horario. Converse con el médico respecto al mejor momento del día para hacer ejercicio, de manera que su rutina de ejercicios esté coordinada con las comidas y el horario de los medicamentos.

Saber las cifras. Converse con el médico sobre la cantidad de glucosa en la sangre que se considera adecuada para usted, antes de empezar a hacer ejercicio.

Revisar la glucosa en la sangre. Antes, durante y después de hacer ejercicio, revise el nivel de la glucosa en su sangre, sobre todo si toma insulina o medicamentos que la disminuyan. Esté atento a las señales que advierten un descenso de la glucosa en la sangre, tales como sentirse tembloroso, débil, confundido, mareado, irritable, ansioso, cansando o enojado.

Mantenerse hidratado. Mientras haga ejercicio, beba suficiente cantidad de agua porque la deshidratación puede afectar sobre el nivel de la glucosa en la sangre.

Estar preparado. Siempre que haga ejercicio, tenga consigo algún refrigerio pequeño o pastillas de glucosa, en caso de que el nivel de ésta descienda demasiado en su sangre. Use una pulsera de identificación médica cuando haga ejercicio.

Ajustar el plan de tratamiento de la diabetes según lo necesario. Si toma insulina, posiblemente deba ajustar la dosis antes de hacer ejercicio o esperar algunas horas para hacerlo después de inyectársela. El médico puede aconsejarle sobre los cambios que serían adecuados en los medicamentos. Tenga también presente que si aumenta la rutina de ejercicios, posiblemente deba ajustar el tratamiento.

Medicamentos

La función de la insulina y de otros medicamentos para la diabetes es disminuir el nivel de la glucosa en la sangre cuando la dieta y el ejercicio por sí solos no son suficientes para controlar la enfermedad. No obstante, la eficacia de estos medicamentos depende del momento y tamaño de la dosis. Además, cualquier otro medicamento que usted tome para alguna afección diferente a la diabetes también puede afectar el nivel de la glucosa en la sangre.

¿Qué se debe hacer?

Guardar la insulina en forma adecuada. La insulina que no se almacena adecuadamente o que está vencida posiblemente haya perdido su eficacia.

Informar al médico sobre los problemas. Si los medicamentos para la diabetes hacen descender demasiado el nivel de glucosa en su sangre, podría ser necesario ajustar las dosis y el momento de administración.

Ser cauteloso con los medicamentos nuevos. Si está pensando tomar un medicamento de venta libre o su médico le receta un nuevo fármaco para tratar otra afección, como la hipertensión o el colesterol alto, consulte con el médico o farmaceuta si el medicamento podría afectar sobre el nivel de glucosa en la sangre. A veces, se le podría recomendar otro medicamento alterno.

Enfermedades

Cuando uno está enfermo, el cuerpo produce hormonas vinculadas al estrés que ayudan a combatir enfermedades, pero que también pueden subir el nivel de la glucosa en la sangre. Además, el control de la diabetes podría igualmente complicarse por los cambios en el apetito y en la actividad normal.

¿Qué se debe hacer?

Planificar con anticipación. Colabore con el equipo de atención médica a fin de preparar un plan para cuando esté enfermo. Incluya las instrucciones sobre qué medicamentos tomar, con cuánta frecuencia debe medir el nivel de glucosa en la sangre y cetona en la orina, así como cuándo llamar al médico.

Continuar tomando los medicamentos para la diabetes. No obstante, si no puede comer porque tiene náusea o vómito, comuníquese con el médico. En tal caso, es probable que deba suspender los medicamentos debido al riesgo de hipoglicemia.

Adherirse al plan de alimentación de la diabetes. Coma igual que siempre, si puede hacerlo, porque eso le ayudará a controlar el nivel de la glucosa en su sangre. Mantenga una provisión de alimentos suaves para el estómago, como gelatina, galletas saladas, sopas y puré de manzana. Beba bastante agua u otros líquidos que no añadan calorías, como el té, por ejemplo, para garantizar que permanezca hidratado.

Alcohol

A fin de contrarrestar un descenso en el nivel de la glucosa en la sangre, el hígado normalmente libera el azúcar almacenado; pero debido a que se encuentra ocupado metabolizando el alcohol, la glucosa en la sangre podría no recibir el respaldo que necesita. Por lo tanto, el consumo de alcohol puede derivar en un descenso de la glucosa en la sangre después de beberlo y hasta durante 8 ó 12 horas más.

¿Qué se debe hacer?

Contar con autorización del médico para consumir alcohol. El alcohol puede empeorar las complicaciones de la diabetes, tales como daños nerviosos y enfermedad de los ojos. No obstante, si su diabetes está bajo control y el médico lo autoriza, usted puede consumir una bebida alcohólica ocasionalmente con la comida.

Escoger las bebidas con cuidado. La cerveza ligera y los vinos secos tienen menos calorías y carbohidratos que otras bebidas alcohólicas. Si prefiere las bebidas mixtas, adhiérase a las sin azúcar, como la gaseosa de dieta, el agua tónica de dieta, la soda y el agua mineral.

Llevar la cuenta de las calorías. Recuerde incluir en el recuento diario de calorías aquellas correspondientes a cualquier bebida alcohólica consumida. Consulte con el médico o el especialista en dietética para incorporar a su plan alimenticio las calorías provenientes del consumo de alcohol.

Menstruación y menopausia

Los cambios en los niveles hormonales que ocurren en la semana anterior y durante la menstruación pueden derivar en fluctuaciones importantes en el nivel de la glucosa en la sangre. Además, en los años justo antes de la menopausia y durante ésta, los cambios hormonales podrían conducir a variaciones impredecibles en los niveles de la glucosa en la sangre, los mismos que complican el control de la diabetes. Aparte, la similitud de algunos síntomas de la menopausia con un nivel bajo de glucosa en la sangre puede llevar a cometer errores al ajustar los alimentos.

¿Qué se debe hacer?

Buscar patrones. Mes a mes, manténgase muy atenta a las medidas de la glucosa en la sangre porque es posible que pueda predecir las fluctuaciones vinculadas a los ciclos menstruales.

Ajustar el plan de tratamiento de la diabetes según lo necesario. El médico podría recomendarle hacer cambios en el plan alimenticio, nivel de actividad o medicamentos para la diabetes a fin de compensar las variaciones en la glucosa de la sangre.

Revisar el nivel de glucosa en la sangre con más frecuencia. Ante la posibilidad de que usted se acerque o esté atravesando por la menopausia, converse con el médico sobre cómo controlar los niveles de la glucosa en su sangre. Es posible que deba hacerlo con más frecuencia o cuando presente síntomas que normalmente interpretaría como nivel bajo de glucosa en la sangre.

Estrés

Cuando uno está bajo estrés, es fácil olvidar la rutina normal para controlar la diabetes. Usted podría hacer menos ejercicio, comer menor cantidad de comidas sanas o comprobar su glucosa en la sangre con menos frecuencia, perdiendo en el proceso el control de la glucosa en la sangre. Además, las hormonas que el cuerpo produce en respuesta al estrés prolongado podrían evitar que la insulina funcione adecuadamente.

¿Qué se debe hacer?

Buscar patrones. Cada vez que registre el nivel de la glucosa en su sangre, escriba también el del nivel de estrés que siente, usando la escala del 1 al 10. Posiblemente vea que pronto surge un patrón.

Tomar el control. Una vez que sepa cómo afecta el estrés sobre el nivel de la glucosa en su sangre, retome el control. Aprenda técnicas de relajación, organice las prioridades de lo que debe hacer y establezca límites. Siempre que sea posible, evite aquello que comúnmente le produce estrés.

Solicitar ayuda. Aprenda nuevas tácticas para lidiar con el estrés. Podría descubrir que trabajar con un psicólogo o trabajador social clínico sirve para identificar qué le estresa, resolver los problemas estresantes o aprender nuevas maneras de lidiar con las cosas.

Cuanto más sepa acerca de los factores que influyen sobre el nivel de la glucosa en su sangre, más puede anticipar las fluctuaciones y planificar anticipadamente, según sea necesario. Si tiene dificultad para mantener el nivel de la glucosa en la sangre dentro del rango objetivo, solicite ayuda al equipo para la atención médica de la diabetes.

Para más información, visite Mayo clinic.