Vivir en un entorno vegetal aporta numerosos beneficios para la salud física y psicológica, pero los últimos estudios indican que, además, los árboles pueden tener una influencia grande en la expectativa de vida de las personas.

¿Sabía que, probablemente, los primeros homínidos ancestros del ser humano que vivieron en los bosques comenzaron a caminar primero en los árboles antes de hacerlo en la tierra firme, iniciando el proceso evolutivo que ha desembocado en el hombre moderno?.

Esta hipótesis, defendida por los paleontólogos británicos Robin Crompton, Susannah Torpe y Roger Holder, de las universidades de Liverpool y Birmingham, y publicada en la revista 'Science', demuestra la profunda y milenaria relación de la Humanidad con las grandes plantas y superficies arbóreas.

Algunas investigaciones recientes, indican que los árboles, no sólo nos han ayudado a evolucionar como especie, sino que también contribuyen a mantenernos sanos.

Aunque quizá a las personas alérgicas "no les resulten tan simpáticos" debido al polen y partículas vegetales que liberan, las palmeras, fresnos, pinos, falsos plátanos y otros árboles integrados en un vecindario o próximos a éste, podrían ejercer una influencia beneficiosa en la salud física y la expectativa de vida de sus habitantes en general, según sugiere una investigación del USDA Forest Service (Servicio Forestal de Estados Unidos, www.fs.fed.us ).


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El estudio, dirigido por el investigador Geoffrey Donovan, de la Estación de Investigación del Pacífico Noroeste, del USDA Forest Service, ha encontrado una asociación entre la pérdida de 100 millones de árboles en la costa este y en el medio oeste estadounidense, con un aumento significativo en esa misma área geográfica de muertes ocasionadas por enfermedades cardiacas y del aparato respiratorio inferior.

De acuerdo a los investigadores forestales, este trabajo aumenta la evidencia científica de que estar en contacto con un entorno natural puede ayudar a mejorar la salud, y de que existe un nexo entre las personas y el medio ambiente arbolado, aunque todavía no se ha identificado con claridad a qué obedece.

Los investigadores del USDA Forest Service estudiaron los datos demográficos referidos a los fallecimientos de personas y a la salud de las masas forestales recogidos entre los años 1990 y 2007 en alrededor de 1,300 condados y a lo largo de 15 estados.

Así descubrieron que, en aquellas regiones donde había aumentado la mortalidad de los fresnos, debido a una plaga del "escarabajo barrenador esmeralda", hubo 15,000 muertes más de residentes debido a una cardiopatía y 6,000 muertes adicionales causadas por dolencias del aparato respiratorio inferior, en comparación con las otras áreas en las que sus árboles no había sido afectados por la plaga.

De acuerdo a Geoffrey Donovan y su equipo, "la asociación entre la pérdida de los árboles y la tasa de mortalidad humana se mantenía, incluso al tomar en cuenta otros factores que pueden influir en la calidad de vida como los ingresos, la etnia y el nivel de educación de las personas, y el mismo patrón se repetía en condados con situaciones demográficas muy diferentes".

EL GRIS URBANO

Según el informe de 2012 "la Perspectiva de las Ciudades y La Diversidad Biológica", elaborado por 123 científicos de todo el mundo, para el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) "los espacios verdes urbanos realizan importantes servicios a los ecosistemas, como el filtrado de polvo, que absorbe el dióxido de carbono del aire y mejora la calidad del aire".

"Los datos del Reino Unido indican que un aumento de un 10 por ciento en la cubierta de las copas de los árboles en las ciudades, puede resultar en una disminución de 3 a 4 grados centígrados en la temperatura ambiente, reduciendo así la energía utilizada por el aire acondicionado", señala este estudio, el primer análisis mundial de cómo la expansión urbana afectará la diversidad biológica y los ecosistemas cruciales.

"Las ciudades necesitan aprender cómo proteger mejor y optimizar la diversidad biológica en las ciudades ya que es fundamental para la salud y el bienestar," ha señalado el profesor Thomas Elmqvist, del Stockholm Resilience Centre y editor científico del informe.

"La disminución de la presión (estrés) y el mejoramiento de la salud física de los residentes urbanos han estado asociados con la presencia de árboles y bosque urbanos", según explica el biólogo y doctor en Ciencias Ambientales, Carlos Priego González de Canales.

Según Priego, Jefe de gabinete del consejero de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía (España), "los estudios han demostrado que los paisajes con árboles y otra vegetación, producen estados fisiológicos más distendidos en los humanos que los paisajes que carecen de estas características naturales".

Por ejemplo, "ha sido demostrado comparativamente que los pacientes de un hospital con vistas a árboles desde las ventanas, se recuperan significativamente más rápido y con menos complicaciones que los pacientes sin esas vistas", explica este experto en paisaje urbano y análisis y gestión del ambiente.

Además, según Carlos Priego, incluso "desde una ventana de una oficina, la naturaleza cercana puede proporcionar beneficios psicológicos sustanciales, afectando la satisfacción del trabajo y el bienestar".

"Ha sido demostrado que las experiencias en los parques urbanos ayudan a cambiar estados de ánimo y a reducir la presión. Además la sombra de los árboles reduce la radiación ultravioleta y, de esa manera, puede ayudar a disminuir los problemas de salud (cataratas, cáncer de piel, irritaciones, etc) asociados con el incremento en la exposición a la radiación ultravioleta", señala el biólogo.

AIRE Y PULMONES

Los árboles, no sólo retiran el dióxido de carbono (CO2) del medioambiente, sino que también mejoran la calidad del aire y lo limpian de la contaminación, al funcionar como aspiradoras que atrapan gran cantidad de partículas en suspensión perjudiciales para la salud humana, de acuerdo a otra investigación de la Universidad de Southampton (www.southampton.ac.uk).

El estudio, que la universidad británica ha presentado bajo el sugerente título de "Respire fácil: el poder curativo de los árboles urbanos" revela que, en una gran región como Londres y su área metropolitana, la cubierta forestal actual puede absorber cada año entre 850 y 2.000 toneladas de partículas procedentes de la contaminación presentes en la atmósfera.

La investigación, publicada en la revista 'Landscape and Urban Planning', ha comprobado que la concentración de árboles plantados en las zonas más contaminadas, y en particular una mezcla que incluye vegetales de hoja perenne como el pino y encinas, ofrece un mayor beneficio para la calidad del aire.

Según sus autores, esta investigación permite predecir la cantidad de contaminación que podría eliminarse en el futuro mediante los árboles, a medida que el clima y las emisiones contaminantes vayan cambiando, así como los beneficios derivados del aumento de la masa arbórea debido a las nuevas plantaciones previstas para las calles de Londres y el Reino Unido.

"Los árboles han evolucionado para eliminar el CO2 de la atmósfera, por lo que no es de extrañar que también sean buenos para eliminar contaminantes, en especial aquellos que tienen hojas durante todo el año, que están más expuestos a la contaminación y, por tanto, capturan más partículas", según el profesor Gail Taylor, uno de los autores del estudio.

Para Taylor, la eficacia limpiadora de la masa forestal, incluso podría optimizarse plantando diferentes especies y determinadas combinaciones de árboles.

Por su parte, el investigador forestal Peter Freer-Smith, coautor del estudio de Southampton, ha señalado que "sabemos que las partículas pueden dañar la salud humana, por ejemplo agravar el asma, y que reducir la exposición a ellas podría tener verdaderos beneficios reales en algunos lugares, como los patios de recreo de las escuelas infantiles".

Ahora, este estudio confirma que la mejora de la calidad del aire es uno de los múltiples beneficios que generan los espacios verdes urbanos y los árboles, y que podemos sacar el mayor provecho a este beneficio en el futuro. E F E - REPORTAJES.