El impacto del huracán Matthew
Varios hombres cargan un ataúd e intentan cruzar el río La Digue, debido al derrumbe del único puente que conecta con el sur, tras el paso del huracán Matthew hoy, 5 de octubre de 2016, en Petit Goave (Haití). El impacto del huracán Matthew en Haití, donde dejó al menos nueve muertos, miles de desplazados y comunidades incomunicadas, principalmente en el suroeste, obligó hoy a las autoridades electorales a aplazar los comicios del domingo. (EFE/Orlando Barría)

Grand Goave (Haití), 5 oct (EFE).- El desplome del puente de Grand Goave, a unos 50 kilómetros al oeste de Puerto Príncipe, que hasta este martes era el único paso sobre el río La Digue y puerta de entrada al Departamento Sur de Haití, mantiene incomunicadas por carretera a las comunidades del país más castigadas por Matthew.

La desaparición de este puente ha provocado que cientos de personas decidan cruzar el río a pie, dada su escasa profundidad, presentándose escenas insólitas, como el porte de un ataúd, por parte de seis hombres, a través de las aguas.

La única ayuda y guía que encuentran quienes se deciden a cruzar las aguas embarradas es una cuerda a la que asirse y llegar a salvo al otro lado, en algunos casos, con el único propósito de saber si sus familias se encuentran bien.

De hecho, los daños causados por Matthew no han sido aún cuantificados debido a las dificultades de las propias autoridades para llegar a la región sur.

"Existe mucha preocupación", coinciden en señalar a Efe algunas mujeres apostadas frente al río. La falta de comunicación por el corte de las líneas telefónicas e internet les impide contactar con sus seres queridos.

"No podemos hablar con nadie, aún no sé si les ha pasado algo", dice a Efe Louise, que tiene familia en la ciudad de Jeremie.

El nerviosismo por la falta de noticias es palpable en algunos. Albert, que llegó sobre el mediodía en un vehículo, como decenas de haitianos que ven finalizado su trayecto en este punto, señala visiblemente enfadado que "al Gobierno esto no le importa, no hace nada cada vez que ocurre algo así".


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El paso del huracán ha generado torrentes de agua a lo largo de la carretera que va hasta Grand Goave desde Puerto Príncipe, de modo que los habitantes de ciudades como Leogane, se encuentran con ríos que no existían hace apenas 24 horas.

Esos torrentes de agua embarrada que ha dejado el fenómeno en lugares próximos al punto donde Matthew tocó tierra en la mañana de este martes complican el tránsito desde la capital hacia el Departamento Sur, aunque también parecen ser un entretenimiento para vecinos y gente de paso, que presencian desde cierta altura a los que deciden cruzar de uno al otro lado.

Los haitianos no se arredran ante la idea de mojarse, ni ante el respetable caudal y continúan su camino a través de las aguas de las más variadas formas con un llamativo buen humor.

Algunos de los vehículos todoterreno y camionetas ejercen de improvisados taxis para sacar unos gourdes, según explica una vecina de la comunidad.

Pero también hay quien circula en motocicleta, a lomos de mulas, o caminando, no sin cierta dificultad, y cargando con cualquier tipo de bulto.

El impacto del huracán obligó hoy a las autoridades electorales a suspender las elecciones de este domingo, 9 de octubre, después de que se hayan aplazado en tres ocasiones y se anularan los resultados de los comicios que se celebraron en octubre de 2015 por supuestas irregularidades.

Poner rumbo al sur y mirar el paisaje es suficiente como para ver lo lógico de la decisión. Campos anegados y vegetación destrozada a ambos lados de la carretera componen la estampa desde mucho antes de llegar a Leogane, y durante el trayecto es muy frecuente cruzarse con patrullas de la Minustah, que debía repartir el material electoral en todo el territorio haitiano.

Además de los daños materiales en infraestructuras y en cientos de viviendas, el huracán, de categoría 4 en la escala de intensidad de Saffir-Simpson, dejó al menos nueve muertos, miles de desplazados y comunidades incomunicadas. EFE


Recuento de los daños

Puerto Príncipe/Santo Domingo, 4 oct (EFE).- El huracán Matthew, que tocó tierra hoy en el suroeste de Haití, dejó al menos tres muertos en ese país y cuatro más en la fronteriza República Dominicana, mientras que la ONU se mostró "muy preocupada" por el impacto que el fenómeno puede tener sobre el territorio haitiano.

El potente huracán, de categoría 4 en la escala de intensidad de Saffir-Simpson, de un máximo de 5, tocó tierra la mañana de hoy en Haití, un país muy vulnerable a los desastres naturales y que todavía no se ha recuperado de las devastadoras consecuencias del terremoto que lo asoló en 2010, recordó hoy la ONU.

Un hombre aún no identificado murió este martes en la localidad de Port Salut, en el sur de Haití, donde centenares de casas fueron destruidas por los vientos de Matthew, que embistió la zona con vientos de más de 220 kilómetros por hora.

La tercera víctima a causa de Matthew sigue a la de un hombre hoy en Bariadel (sur) cuando su casa fue destruida por las fuertes lluvias y vientos; mientras que el domingo en la noche murió ahogado un pescador en St Jean Du Sude, también en el departamento Sur.

De acuerdo con fuentes de socorro, el huracán destruyó el puente principal de la ciudad de Grand Goave (sur), que comunica con la capital haitiana.

Matthew también causó serios problemas a la comunicación telefónica y por Internet entre Puerto Príncipe y departamentos del sur como Grand Anse y las ciudades de Jeremie, Anse D'haineau y Pestel, entre otras.

El azote del huracán obligó al desplazamiento de miles de personas, que permanecen en refugios y casas particulares, precisaron las autoridades.

Más de 200 casas resultaron destruidas en Pestel, Dame Marie y Les Anglais, en el sur de Haití, la región más afectada por Matthew, el quinto huracán de la actual temporada ciclónica en el Atlántico, informaron hoy los organismos de emergencia.

En Jeremie más de 300 presos han tenido que ser reubicados, mientras en Puerto Príncipe, donde hay varios barrios vulnerables como Cite Soleil y Carrefour, también se registran fuertes lluvias y vientos.

Los torrenciales aguaceros y los fuertes vientos han provocado interrupciones en los servicios de electricidad e internet en algunas zonas de Haití, según reportes oficiales.

El Gobierno haitiano, que aún no ha dado una evaluación sobre los daños, dispuso de unos 7.700 dólares por cada uno de los 140 municipios para hacer frente a las eventualidades que pueda causar el huracán, el más poderoso que se ha formado en el Atlántico desde Félix, en 2007, que causó más de 130 muertos en Nicaragua.

"Estamos muy preocupados por lo que le pueda pasar a grandes grupos de población que aún no se han recuperado del terremoto", afirmó en una rueda de prensa hoy en Ginebra Denis McClean, portavoz de la Agencia de la ONU para la prevención de desastres (Unisdr).

Más de 60.000 haitianos aún viven en campos de desplazados internos, y centenares de miles residen en chabolas con estructuras enormemente precarias.

La lluvia puede causar fuertes inundaciones, lo que complicaría aún más la precaria red de alcantarillado y agua potable, lo que puede exacerbar la ya existente epidemia de cólera en el país.

Pese al paso del huracán, el Consejo Electoral de Haití anunció este lunes que mantiene para el próximo domingo la celebración de las elecciones generales.

"Sabemos que la situación del país es frágil pero tenemos que continuar con el proceso", señaló en un comunicado.

Mientras que en República Dominicana el número de desplazados aumentó a 21.951, con 447 viviendas afectadas y 31 localidades incomunicadas.

Además, otras dos provincias fueron puestas en alerta roja (máxima), con lo cual suman 22 en esa condición.

Las autoridades de socorro advirtieron que las lluvias continuarán cayendo copiosamente sobre el país durante la noche de hoy y por los próximos dos días, acompañadas de tormentas eléctricas y ráfagas de viento, principalmente hacia las localidades de las regiones sureste, suroeste, y la porción central del país y la zona fronteriza.

Horas antes se informó de la muerte de un niño de 5 años tras deslizarse una pared de su casa en el empobrecido sector La Puya, en Santo Domingo, y lo mismo ocurrió con un hombre de 55 años en el sector Manoguayabo, también en la capital.

Dos niñas de 7 y 8 años murieron al quedar atrapadas entre los escombros cuando un deslizamiento de tierra en El Túnel del populoso sector Capotillo, en la capital, provocó el colapso de su vivienda.

El Ministerio de Educación, por su lado, extendió hoy la suspensión de la docencia a las provincias en alerta verde, medida que había adoptado desde este lunes para las demarcaciones en alerta roja y amarilla y que, de momento, se extenderá hasta este miércoles.EFE