Washington, 7 oct (EFE).- El índice de desempleo en Estados Unidos subió una décima en agosto hasta el 5 % debido a una desaceleración en la creación de puestos de trabajo, una tendencia que refleja las esperanzadoras nuevas incorporaciones y la dificultad del mercado de trabajo para absorberlas.

Pese a que la tasa de desempleo pasó del 4,9 al 5 %, la creación privada de empleo mostró signos de fortaleza y además aumentó levemente la participación laboral que había alcanzado niveles históricos muy bajos, lo que muestra una mejora de las expectativas de los estadounidenses de encontrar trabajo en el futuro.

En septiembre, el sector privado creó 167.000 nuevos puestos de trabajo mientras que el sector público destruyó 11.000 trabajos, por lo que la creación total de nuevos empleos en septiembre fue de 156.000, ligeramente inferior a lo esperado por los economistas.

Como dato indicativo, en los últimos 12 meses la media mensual de creación de empleo ha sido de 178.000, frente a la media mensual de 229.000 del año pasado.

La creación de 156.000 nuevos empleos en septiembre muestra una tendencia similar a la de agosto, cuando se crearon 167.000 nuevos puestos de trabajo, según las cifras revisadas hoy por el Departamento de Trabajo.


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Los datos de agosto y septiembre contrastan con el fuerte ritmo de creación de empleo de julio y junio, cuando se produjeron 252.000 y 271.000 nuevos empleos, respectivamente, según las cifras revisadas.

Con una tasa de desempleo del 5 %, la cifra total de desempleados fue en septiembre de 7,9 millones, similar al mes anterior.

La cantidad de estadounidenses que tiene trabajo o que lo buscan y tiene al menos 16 años es de 160 millones de personas, lo que supone un incremento de casi medio millón con respecto de los 159,5 millones de personas del mes anterior, según figura en el informe.

Por eso, la subida de la tasa de desempleo al 5 %, en realidad proporciona signos alentadores porque muestra que han comenzado su búsqueda de empleo nuevos trabajadores y personas que habían perdido la esperanza de encontrarlo, aunque el mercado laboral está teniendo dificultades para absorberles.

En el informe destaca el incremento de ocho décimas de la tasa de desempleo de los hispanos, que ha pasado del 5,6 en agosto al 6,4 % en septiembre y que afecta a 1,74 millones de personas.

Por razas, el desempleo de los blancos quedó en el 4,4 %, entre los negros en el 8,3 % y entre los asiáticos en el 3,9 %, mientras que por grupos de población, el desempleo entre los varones se situó en el 4,7 %, superior al 4,4 % de las mujeres.

El número de los desempleados de larga duración, es decir, los que llevan 27 semanas o más sin trabajar, permaneció prácticamente sin cambios en 2 millones, contabilizando el 24,9 % del total de desempleados de Estados Unidos.

Actualmente la cifra de trabajadores que ha renunciado a seguir buscando empleo es de 553.000, muy similar a la de hace un año.

Por sectores, los más activos en cuanto a generación de empleo fueron los que prestan servicios empresariales y de consultoría, así como los de alimentación y restaurantes, mientras que la minería siguió cayendo al mismo tiempo que la construcción y los servicios financieros se mantuvieron sin cambios.

En cuanto a los salarios, las cifras oficiales muestran que el promedio por hora aumentó en septiembre un 0,2 % con respecto del mes anterior, para situarse en 25,79 dólares, una tendencia similar a la pronosticada por los analistas.

Con ese aumento, la media de salarios por hora se ha incrementado en los últimos doce meses en un 2,6 %.

El informe del Departamento de Trabajo proporciona una buena imagen del estado de la economía justo antes de las elecciones presidenciales del 8 de noviembre, en las que el republicano Donald Trump espera conseguir el voto de los obreros blancos que han sufrido el impacto de la crisis iniciada en 2008.

"Los datos muestran que millones de estadounidenses están siendo excluidos de la recuperación y los jóvenes y los trabajadores de las minorías están siendo impactados de modo especialmente fuerte", consideró en un comunicado David Malpass, asesor económico de Trump.

Frente a la estrategia de Trump, la candidata demócrata, Hillary Clinton, ha tratado de sacar rédito del crecimiento de empleo registrado bajo el mando del presidente Barack Obama.

Las últimas cifras también impactarán en la Reserva Federal (Fed), que mantiene los intereses de referencia entre el 0,25 y el 0,50 % aunque había previsto llevar a cabo este año nuevos ajustes después de incrementar en un cuarto de punto los tipos de interés a finales de 2015, en la primera decisión de este tipo en diez años.

La Fed se reúne a comienzos de noviembre y a mediados de diciembre y está buscando signos de mejora en el mercado laboral para ver si está lo suficientemente fuerte como para subir los tipos de interés. EFE