Rosario Marin, ex tesorera de EEUU
Rosario Marin, ex tesorera de EEUU (Cortesía)

En el mercado aun circulan billetes de $1 con la firma de Rosario Marín, primera mujer inmigrante de origen mexicano en la historia que se convirtió en Tesorera en Estados Unidos y quien abiertamente ha instado a los electores latinos para que voten en contra de Donald Trump, en la elección presidencial del próximo martes 8 de noviembre.

Además de solicitar que los votantes rechacen el discurso de odio, racismo e intolerancia promovido por el "hombrecillo naranja" como ella califica a Trump, a nivel personal ella se siente ofendida por las personas discapacitadas. Ella tiene un hijo, Eric, de 31 años de edad quien padece Síndrome Down.

En noviembre de 2015, cuando aún era precandidato, el magnate imitó de manera burlona con gestos de sus manos incluidos a Serge Kovaleski, reconocido reportero de The New York Times, quien sufre la enfermedad llamada artrogriposis.

"A manera personal, eso me tocó a mii, porque a veces mi hijo tiene movimientos involuntarios", dijo. "Cuando lo vi [a Trump] en televisión mofándose de esta persona se me revolvió el estómago; y sentí como si me hubiera dado un golpe. ¡Qué poco hombre! aquel que se burla de una persona discapacitada. Eso era imposible de asimilar de un candidato a la presidencia de los Estados Unidos".


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Marín, elegida como concejal de Huntington Park en y alcaldesa en 1999 declaró que el próximo 8 de noviembre votará por Hillary Clinton, la candidata demócrata, pero seguirá siendo republicana, y critica fuertemente a su partido.

El "hombrecillo anaranjado"

"La verdad ese hombrecillo naranja -porque eso es lo que veo en la televisión, una persona anaranjada- todavía no creo que haya dicho que no aceptaría los resultados de la elección si él no gana-Es una vergüenza que sea el candidato a presidente. El no representa los valores del Partido Republicano de Ronald Reagan, de George Bush o George W. Bush; es un hombre que ha insultado a aquellos por los cuales se había trabajado por más de 22 años para atraerlos al partido: las mujeres, las minorías y gente de diferentes religiones".

Aunque Marín señaló que no renunciaría a su partido ni a sus valores republicanos expresó que no ha podido comprender "cómo este señor vino a secuestrar la agenda del Partido Republicano; él ni siquiera es republicano; su agenda no es republicana, es proteccionista y nacionalista-todo lo que habíamos ganado lo ha hecho añicos".

Voto latino menospreciado

Los comentarios públicos de Rosario Marín en contra de Donald Trump ya le están pasando la factura. No la invitan a eventos y hasta algunas amistades republicanas se han retirado como represalia.

"Antes, a diario recibía muchos correos y obviamente estaba en comunicación con ellos porque he sido parte de distintos comités, incluidos aquellos que habían tratado de atraer a los diferentes grupos de votantes", comentó.

"Hoy, ya ni siquiera me han invitado, pero lo entiendo, después que hice público mi apoyo y que votaría por Hillary Clinton, pero yo sabía que ese era el costo que debía pagar, estaba consciente y lo esperaba. He perdido amistades, me han insultado; lo entiendo y lo acepto. Sabía que esto iba a suceder, pero es más lamentable que el Partido finalmente haya escogido y aceptado que este señor era el candidato, sabiendo que sería muy difícil atraer el voto de los latinos y otras minorías-Es doloroso aceptar que nuestro voto no les interesa".

Racismo e intolerancia

Marín, delegada a la Convención Nacional Republicana del año 1996 e incansable luchadora en la campaña presidencial de 2000 que llevó a la Casa Blanca George W. Bush, afirmó que a Estados Unidos como nación y al GOP le llevará "algún tiempo" para superar el mensaje de odio, racismo e intolerancia diseminado por Donald Trump.

"Nosotros, como votantes como país somos un país bastante generoso, lleno de tremendas cualidades y él ciertamente ha venido a despertar y avivar el odio y atizar sentimientos xenófobos contra personas diferentes, pero la nobleza, entereza y la sabiduría del votante americano -en donde incluye a todos- es la salida. Sé que hay grupo de personas que lo apoyan y me rehúso a pensar que son la mayoría de los votantes".

"Y si ha despertado esos sentimientos, ese grupo es una minoría y al final todos nosotros como país vamos a trabajar para curar o sanar esas heridas que él ha sacado a relucir", añadió. "Yo confío que el votante americano, e incluyo a todos, independientemente de raza o situación económica van a renunciar a este tipo de mensaje; como país, la mayoría no somos parte del discurso que él ha sembrado".

"Autopsia" republicana

Asimismo, acepta que el daño creado por el multimillonario candidato perjudicará por muchos años al Partido Republicano en próximas elecciones.

"Van a tener que hacer una autopsia cuando pierdan y decir ¡Wow! ¿Cómo vamos a asegurar que esto no vuelva a suceder? Después, cuando al final acepten que cometieron un grave error pensarán que solo podemos crecer, aceptando los errores que cometimos y que no los cometeremos la próxima y la siguiente y la siguiente vez", indicó Marín. "Ese análisis llevará tiempo y también mucho tiempo para recuperarse".

Según las encuestas, a menos de una semana para la elección presidencial, supuestamente Trump lleva una mínima ventaja sobre Hillary Clinton, pero ello no inquieta a la ex Tesorera de Estados Unidos.

"Hay que recordar que en el pasado las encuestas decían que Mitt Romney sería el ganador e incluso no salió tan rápido a reconocer que había perdido [ante Barack Obama] y ni siquiera había preparado su discurso porque pensaba que iba a ganar-Yo espero que al final [del martes próximo] Hillary Clinton sea la ganadora y yo seguiré trabajando para que ella lo logre, y espero que los Latinos salgan a votar y rechacen el discurso de odio".

¿Usted ve a Donald Trump como presidente de Estados Unidos?

"¡No! ¡Ni me lo puedo imaginar siquiera!", respondió. "Hay posibilidades, pero son pocas. ¡Eso sería un desastre y vergüenza para Estados Unidos-Por eso yo rezo y trabajo para que no gane"!