Hay cosas que se dicen con gestos: una sonrisa de aceptación, o de rechazo.

Hay cosas que se dicen a gritos: un gol en un partido de futbol.

Hay cosas que se dicen con oraciones: la creencia de que hay una entidad infinita y todopoderosa.

Hay cosas que se dicen con poemas: un estado emocional complejo y profundo....

Finalmente, hay que entender que hay asuntos que solo se pueden decir en diálogos o lecturas reposadas en las que es preciso hacer conexiones, recordar hechos, comparar cifras, reflexionar sobre valores morales...

Esos asuntos no se pueden tratar a la ligera, principalmente cuando hay tanta ignorancia en un sector importante de personas en este país.

Pero es algo que desafortunadamente ocurre.

¿A qué me refiero?... Lo adivinó: a las elecciones presidenciales que están por concluír en unos días.

Mire usted. Me acabo de meter al Twitter para ver si entiendo un poco de los argumentos de los seguidores de Trump.

Tanto de parte de los seguidores como de sus detractores, encuentro mayormente ofensas, balbuceos, mentadas, aplausos... Todo esto mayormente oculto en cuentas casi anónimas.

En una, un tipo dice que "Trump trabajará para todos, no para él mismo". ¿De verdad, alguien que se ha pasado su vida haciendo dinero e incluso sin pagar impuestos?.

En otro tuit, con fotos de Trump y el presidente Enrique Peña Nieto, alguien dice que México es el mayor exportador de drogas a EEUU. Me pregunto si el tipo también sabe que la insaciable hambre por los aguacates mexicanos está produciendo en Michoacán la destrucción de 1,700 acres anuales de bosque para plantar aguacates.

¿Sabrá que tres cuartas partes del aguacate que consumimos tienen el sudor de campesinos mexicanos?

¿Sabrá el que puso el tuit que la mano de obra jóven inmigrante ha convertido a California en una economía equivalente a la de Texas y Florida, juntas?

El Twitter es como un molino de expresiones cortas (140 caracteres) mezcladas de videos, fotos, enlaces... donde puede haber lo mismo deliciosos manjares, así como vomitadas de borrachos, o diarreas mentales, y onanismo intelectual. Hay de todo y para todos, o para casi todos.

Lo cierto es que este medio, como la radio, la televisión, los periódicos y los libros, tiene un lugar limitado. Y para aclarar un prejuicio o discutir un razonamiento no suele ser muy útil. Eso si. Nos da la idea general de cuán grande es la ignorancia o el conocimiento de un tema.


José Fuentes-Salinas

Editor de Impacto USA

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