Paul Ciancia, el asesino de uno de los oficiales de la TSA que trabajaba en LAX.
Paul Ciancia, el asesino de uno de los oficiales de la TSA que trabajaba en LAX. (EFE Archivo)

Los Ángeles, 8 nov (EFEUSA).- El joven que produjo hace tres años un tiroteo en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX) matando a un agente hispano de la Agencia de Seguridad del Transporte (TSA) y dejando a otras tres personas heridas fue condenado hoy a pasar el resto de su vida en la cárcel.

Paul Ciancia, de 26 años, logró evadir la pena de muerte al declararse culpable de once cargos graves por el ataque perpetrado el 1 de noviembre del 2013 contra agentes de la agencia en el LAX y que terminó con la vida del oficial Gerardo Ismael Hernández, un salvadoreño de 39 años y padre de dos hijos.

El juez Philip Gutiérrez dictó la sentencia de la cadena perpetua sin derecho a libertad condicional por la muerte del hispano y el ataque dirigido en un aeropuerto internacional.

Además impuso una pena de 60 años más en prisión por usar un arma para cometer un acto violento.

"Los crímenes que llevaron a la sentencia de hoy fueron viciosos, horribles y sin sentido", dijo la fiscal Eileen M. Decker.

"Aquellos que tienen como blanco los oficiales que aplican la ley o ponen en riesgo la infraestructura de nuestra nación serán responsables. Ciancia nunca más tendrá la oportunidad de dañar a otras personas inocentes", agregó.

Según documentos judiciales, a principios de 2013, Ciancia adquirió un rifle de asalto semiautomático, cinco cargadores con 30 tiros y 500 balas más.


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El primero de noviembre de ese año, el joven se presentó en la terminal 3 del LAX con una bolsa modificada que escondía el rifle cargado y disparó 12 veces contra Hernández para luego subir al control del TSA donde hirió a dos agentes más y a un profesor que estaba en el lugar de chequeo.

Varios de los testigos sostuvieron que mientras se dirigía al lugar de control, el pistolero les preguntaba que si trabajaban para la TSA y si la respuesta era negativa, seguía su paso.

Los investigadores luego encontraron una nota en donde el joven, oriundo de Nueva Jersey, decía que quería asesinar a oficiales de TSA.

En el tiroteo, Paul Ciancia recibió varios disparos por parte de la policía, uno de ellos en la cabeza, por lo que la corte recomendó que fuera enviado al Federal Medical Center en Rochester, Minnesota, para recibir tratamiento mental.

"Hoy, la justicia se hizo en nombre del oficial de TSA Gerardo Hernández y sus colegas que quedaron heridos, y todos aquellos que fueron aterrorizados por la violencia desenfrenada perpetrada por este acusado", dijo en un comunicado la procuradora general Loretta E. Lynch.

"El Departamento de Justicia no tolerará ataques calculados contra los agentes de ley y nuestra nación", concluyó. EFEUSA