Sr. Donald J. Trump. Presidente Electo de los Estados Unidos de América.

Nos dirigimos a usted con el respeto que merece su envestidura presidencial, los insultos de: bufón, payaso, mentiroso, racista, bravucón, adjetivos, que usted recibió, durante la contienda, quedan en el piso, al salir nosotros derrotados.

Usted fue electo por el sistema electoral de este país, en el que la voluntad de la mayoría, está sujeta a la decisión de una minoría que tiene en su poder los votos electores que definen, al final, quién será el Presidente. La decisión le fue favorable y la debemos respetar.

Lo que si debo decirle, es que nosotros no somos tan prontos para el perdón y menos para el olvido. Incrédulos y asombrados, escuchamos como usted, en menos de 48 horas cambió, de manera radical, su manera de pensar respecto a Hillary Clinton y del presidente Barack Obama. Hillary Clinton de ¨tramposa y criminal¨ la calificó de ejemplo de servicio público. Al Presidente lo baño de halagos e hizo públicas sus intenciones de llamarlos para pedirles consejos ¨por su capacidad y inteligencia¨ incluido Bill Clinton. Desconocemos si ellos van a tomar su llamada, si nosotros estuviéramos en su lugar, cambiaríamos de número telefónico, pero así son ellos. Su nobleza y altura la mostraron desde el principio y la van a mostrar hasta el final.

Le confesamos que desde el miércoles por la noche, nos acompaña una pena y desasosiego que vamos a encauzar de manera positiva. Si ve a nuestros hijos protestar en las calles es por su frustración de no haber votado ni participado como debieron. También es por algo que les enseñamos en casa, algo que se llama- ¿Cómo se llama eso cuando uno no es indiferente al dolor del otro? ¡Ah sí! Compasión. Así que no espere que esas manifestaciones vayan a desaparecer. A no ser que usted salga, pida una disculpa pública a los que ofendió durante su campaña y aclare que todo lo que dijo, fue nada más para ganar, pero que no estaba hablando en serio. Que sus intenciones son de respetar el seguro médico que ya tenemos 20 millones y que eso de construir un muro, fue una vacilada ¿Quién pudo creer que un solo hombre va a poder sacar a más de 11 millones de personas? Usted puede confesar que el primer sorprendido en que le creyeran todo lo que dijo, fue usted.

Los firmantes confiamos en su poder de transformación, lo vimos en su visita a la Casa Blanca, pero en caso de que ésta no se dé y sus acciones ejecutivas resulten en detrimento de nuestro bienestar y desarrollo económico de nuestras familias tengan o no documentos, le reiteramos nuestro compromiso de marchar, de organizarnos y regresar en dos años a las urnas para cambiar el Congreso y enviar a personas que realmente representen nuestros intereses. Y en cuatro años, ante posturas políticas que amenacen nuestra seguridad e integridad votaremos también por un nuevo Presidente. Usted tiene la palabra.