Los Ángeles, 15 nov (EFEUSA).- El estado de California se prepara para presentar batalla en defensa de los indocumentados e intentar frenar el efecto de las posibles medidas sobre inmigración que establezca el futuro presidente, Donald Trump.

"Quiero asegurar a las millones de personas que están aquí, buscando y contribuyendo al 'Sueño Californiano', pero que no tienen documentación, que el Estado de California los apoya completamente", manifestó el presidente interino de la Asamblea estatal, Kevin de León.

"Los líderes estatales defenderán sus derechos de proceso debido y agresivamente nos apoyaremos de cualquier y toda herramienta para prevenir una extralimitación irresponsable por una administración Trump en California", advirtió el político hispano.

Y para ello, los principales líderes electos del Estado Dorado contarán con el apoyo de organizaciones que defienden los derechos de los indocumentados.

Angélica Salas, directora ejecutiva de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA), dijo hoy a Efe que analizan los programas del estado que protegen a este colectivo, como las licencias de conducir.

Así, el primer trabajo que están realizando estas organizaciones es "analizar el impacto fiscal que las propuestas de Donald Trump" puedan tener en el estado, para garantizar que se cuenta con el "presupuesto para seguir haciendo las cosas buenas" que se merece el estado, indicó.


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Al respecto, Rusty Hicks, secretario-tesorero de la Federación Laboral de Los Ángeles, AFL-CIO, anunció que movilizarán a "todos los californianos" para defender los subsidios federales.

"La Administración Trump posiblemente cortará fondos federales para seguridad pública a las ciudades que defienden a los inmigrantes", anunció Hicks al referirse a las denominadas "ciudades santuario", en las que las autoridades locales rechazan colaborar con Inmigración en programas voluntarios.

Durante su campaña electoral, Trump prometió construir un muro en la frontera entre EE.UU. y México y que deportaría a los millones de indocumentados que viven en el país.

En una entrevista en el programa "60 Minutos", de CBS, divulgada este domingo, Trump aseguró que levantará el muro y que deportará a los inmigrantes que tienen "antecedentes penales", que calcula en unos tres millones, y que el futuro del resto de indocumentados lo decidirá una vez que haya fortalecido la seguridad en la frontera.

Al igual que hiciera la pasada semana el alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, que adelantó que "levantarán la voz" si ven medidas "hostiles" en contra de la comunidad y rechazó colaborar con Inmigración, el jefe de Policía de la ciudad, Charlie Beck, dijo que no trabajarán con las autoridades federales en sus "esfuerzos de deportación", pues no es su función.

Salas informó de que se está trabajando "en una protesta masiva colectiva de todas las organizaciones inmigrantes y todos los grupos que se sienten atacados en este momento para pedirle al gobierno que nos trate con igualdad".

Dicha acción se realizaría en Los Ángeles, al igual que en otras ciudades, la víspera del día de la posesión de Trump como nuevo presidente del país el próximo 20 de enero.

Estas marchas serían el colofón a las que se iniciaron en varias ciudades del país la pasada semana y a la que hoy llevaron a cabo cientos de estudiantes de preparatoria en Los Ángeles.

Los activistas prometen también batalla legal contra las acciones que pueda tomar el Gobierno federal una vez llegue Trump al poder.

"Si el presidente electo Trump trata de convertir sus promesas de campaña ilegales e inconstitucionales en políticas, lo veremos en la corte", declaró en una declaración enviada a Efe Anthony Romero, del Fondo de Acción de la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU).

Romero aseguró que están "vigilantes" y lucharán por los "derechos de cada persona, cada día que Trump esté en la Presidencia".

Las universidades públicas californianas anunciaron que continuarán aplicando medidas que favorecen a los estudiantes indocumentados como el que paguen las mismas tarifas que los residentes legales del estado o puedan beneficiarse de préstamos con bajos intereses con fondos estatales.

Al asegurar que "sabemos que hay comprensible consternación e incertidumbre entre los miembros de la comunidad de la Universidad de California", la junta de Regentes aseguró que UC "está orgullosa de ser un lugar diverso y acogedor para los estudiantes, los profesores y los empleados con un amplio rango de antecedentes, experiencias y perspectivas".

No obstante, algunas ayudas a los indocumentados, como en el caso del servicio de salud pública gratuito Medical para los menores de 19 años, puede verse afectado por recortes federales.

"Usamos los fondos del presupuesto estatal de salud para pagar estos servicios a los menores indocumentados, pero si los fondos federales otorgados a California se recortan igualmente estos recursos se verán disminuidos", explicó Salas. EFEUSA