Washington, 17 nov (EFEUSA).- Un grupo de congresistas demócratas pidió hoy al presidente, Barack Obama, que use su poder para, antes de dejar la Casa Blanca, indultar a los más de 750.000 jóvenes indocumentados que llegaron al país cuando eran niños, conocidos como "dreamers" (soñadores).

La petición la formularon los legisladores Luis Gutiérrez, Lucille Roybal-Allard y Zoe Lofgren en una carta enviada hoy a Obama y en la que piden al mandatario que no abandone a los jóvenes indocumentados y deje su suerte en manos del presidente electo, Donald Trump, quien tomará posesión el 20 de enero.

"Le exhortamos a que ejerza su autoridad constitucional para proveer perdones a los soñadores", pidieron los legisladores en su misiva, en la que advirtieron del peligro que corren los jóvenes que pudieron frenar su deportación gracias al programa de Acción Diferida (DACA), proclamado por Obama en 2012.

Trump prometió durante la campaña presidencial que eliminará ese programa, que permitió a los jóvenes indocumentados acceder a un permiso de trabajo temporal y una licencia de conducir.

Las medidas de Obama hicieron que miles de jóvenes indocumentados salieran "de las sombras" y se incluyeran de manera voluntaria en una lista del Gobierno, que tiene sus huellas dactilares y la dirección de sus casas y, por eso mismo, temen ser los primeros inmigrantes en ser expulsados del país por Trump.


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"Estos estadounidenses son prisioneros en su propio país, viviendo cada día sin saber si serán deportados a un país extranjero", dijo en una rueda de prensa en el Congreso Roybal-Allard, representante de un distrito del estado de California y firme defensora de los derechos de los inmigrantes.

En su carta a Obama, los legisladores aseguraron que los jóvenes indocumentados "sufren incertidumbre, miedo y estrés, lo que lleva a problemas psicológicos como depresión, ansiedad y un mayor riesgo de suicidio".

En ese sentido, Gutiérrez aseguró que ha habido un incremento del 250 % en el número de llamadas recibidas por las organizaciones que se encargan de prevenir el suicidio en Estados Unidos y destacó que "muchas personas sienten que sus vidas serán destruidas" bajo un Gobierno de Trump.

Preguntados sobre la posibilidad de prosperar que tiene su petición, los legisladores defendieron que Obama tiene poder para perdonar las ofensas criminales y también las civiles, como las que cometen los extranjeros al cruzar ilegalmente la frontera o permanecer en EEUU después de que sus visados hayan inspirado.

Los presidentes suelen reservar para sus últimas semanas en el poder los indultos presidenciales más polémicos, que suelen extenderse a individuos y no a grandes grupos.

No obstante, como ejemplo de gran grupo, los legisladores mencionaron al presidente Jimmy Carter (1977-1980) que perdonó a miles de hombres que huyeron a otros países como Canadá para evitar luchar durante la Guerra de Vietnam.

En respuesta a las peticiones, un alto funcionario de la Casa Blanca, que habló bajo condición de anonimato, destacó que "el poder de clemencia (del presidente) no podría otorgar un estatus legal a ningún individuo indocumentado" y reiteró que solo el Congreso puede regularizar la situación de los indocumentados.

"El presidente toma muy en serio su poder ejecutivo de clemencia. En general, no comentamos sobre la posibilidad de que se conceda un perdón específico, si este se solicita", añadió bajo anonimato el alto funcionario de la Casa Blanca.

La incertidumbre sobre la situación migratoria en Estados Unidos refleja un problema crónico fruto de la falta de nuevas leyes que podrían proteger a quienes salen de sus países de origen en busca del "sueño americano" y huyendo, en muchos casos, de la violencia y la falta de oportunidades.

Debido a la ausencia de una estrategia clara, las políticas migratorias de Estados Unidos se han guiado durante décadas por una serie de memorandos que pueden cambiar según los vientos políticos y que ahora pueden sumergirse en un torbellino si Trump cumple sus promesas de deportación masiva. EFEUSA