Los Ángeles, 17 nov (EFEUSA).- El Concejo de Los Ángeles anunció hoy que estudiará una serie de medidas para proteger a los indocumentados de la ciudad de las posibles deportaciones masivas que pueda ordenar el futuro presidente, Donald Trump.

El presidente del Concejo angelino, Herb Wesson, señaló en una comunicación que propondrá la creación de un "defensor de los inmigrantes" para que trabaje coordinadamente con la Oficina de Asuntos de Inmigración de la Alcaldía.

"Tenemos que educarnos y prepararnos a nosotros mismos para defender nuestros valores, defender nuestra calidad de vida y defender el mantener a los estudiantes y sus familias juntos", dijo.

El concejal igualmente solicitó a los expertos de la ciudad que presenten una definición formal de "ciudades santuario" y especifiquen de qué manera este término puede afectar a Los Ángeles.

El Concejo igualmente estudiará estrategias para proteger las becas y los préstamos federales que, según anunció el presidente electo, podrían ser suspendidos para las ciudades que rechacen colaborar con Inmigración en programas voluntarios.

Durante su campaña, el presidente electo prometió deportar a los once millones de indocumentados que se calcula viven en el país y, tras su triunfo de la pasada semana, dijo en una entrevista que expulsará de manera inmediata a unos dos o tres millones con "antecedentes penales".


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Trump prometió además que cortaría los fondos federales a las ciudades que rechacen colaborar con Inmigración en este objetivo.

En su comunicación, Wesson destacó que cerca del 39 % de los residentes de Los Ángeles son extranjeros y dentro de ese grupo "más del 57 % no son ciudadanos".

El político señaló que eso significa que "uno de cada cinco angelinos son propensos a ser afectados por cambios en las políticas de inmigración, financiación y aplicación de la ley al nivel federal".

Otros organismos de la ciudad y el condado también han manifestado su intención de proteger a los indocumentados contra las deportaciones.

El martes, la junta de directores del Distrito Escolar Unificado (LAUSD) ratificó que las escuelas públicas protegerán a los alumnos "sin papeles".

Los miembros de la junta aprobaron una resolución en la que reafirmaron su política de no permitir la presencia de agentes Inmigración en los centros escolares mientras no se tenga una autorización específica del superintendente y de los abogados del distrito escolar.

Así, se sumaron al alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, quien aseguró la pasada semana que "levantarán la voz" si ven medidas "hostiles", y al jefe de Policía local, Charlie Beck, que dijo que el su departamento no trabajará con las autoridades federales en sus "esfuerzos de deportación", pues no es su función.

Garcetti y el Concejo se sumaron a una lista de grandes ciudades del país, como San Francisco, Chicago, Nueva York, Seattle, Portland y Washington DC, entre otras, que se pronunciaron públicamente a favor de defender a los indocumentados, que temen deportaciones masivas. EFEUSA