Nueva York, 22 nov (EFEUSA).- Jóvenes migrantes dejaron hoy claro al presidente electo, Donald Trump, que lucharán en contra de sus amenazas de deportación, poco antes de comenzar una caravana hacia Washington para vencer los miedos que generan sus amenazas.

La "Caravana de Coraje" comenzó con consignas como "Sin papeles y sin miedo" y la popular "Sí, se puede", entonadas por un grupo de jóvenes que recorrieron calles del barrio financiero de Nueva York, ante el asombro de los peatones.

El grupo, que portaba una bandera de EE.UU. y estaba encabezado por César Vargas, primer indocumentado que obtuvo una licencia de abogado en Nueva York, inició así su viaje a Washington, con varias paradas en el camino.

La primera será en Nueva Jersey, donde se reunirán con estudiantes indocumentados de la Universidad de Rutgers, que hace unos días dejaron de lado sus clases para protestar contra Trump. Durante la ruta se reunirán además con familias indocumentadas.

Algunos son beneficiarios de iniciativas oficiales del presidente Barack Obama como el Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), conocidos como "soñadores", un plan oficial que Trump ha advertido que lo revocará.

"No nos empujarán nuevamente a vivir en las sombras", afirmó Hina Naveed, joven musulmana de Pakistán, que se benefició del DACA y que ahora trabaja como enfermera, durante una conferencia de prensa frente a un edificio Trump en el centro financiero de Wall Street.


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La marcha a la capital federal, a la que se unirán progresivamente jóvenes de otros puntos intermedios, tiene el propósito de pedir a Obama, que termina su segundo mandato en enero, que detenga las deportaciones, dijo a Efe Vargas.

"Tenemos miedo, pero no vamos a dejar que el miedo nos gane. Vamos a luchar por nuestros sueños y asegurarnos de enviar el mensaje a Trump y al presidente Obama que pare las deportaciones", afirmó a Efe Vargas.

"No será fácil, pero, no echaremos hacia atrás", insistió.

Vargas indicó además que, de Trump cumplir con su promesa, podría serle revocada su licencia de abogado, así como el carné de conducir que el DACA le permite a los que se acogen al programa, que ha beneficiado hasta unas 800.000 personas en todo el país.

La llamada "Caravana del Coraje" culminará en Washington el jueves, coincidiendo con el Día de Acción de Gracias, porque, según Vargas, "posiblemente sea el último Acción de Gracias que muchas familias pasarán juntas" si Trump cumple con su promesa.

"Queremos enviarle un mensaje al presidente Obama de que todavía tiene poder para reunir a las familias que han sido separadas con las deportaciones y de cerrar las prisiones privadas (de inmigración)", argumentó el activista.

Durante la conferencia se escuchó también la historia de la ecuatoriana Mónica Sibri, quien aseguró que su madre, también indocumentada, al igual que su padre, "vive aterrada" con la idea de que la separen de su hijo de tres años, que nació en EE.UU.

Sibri, que hace ocho años llegó de la ciudad de Cuenca con sus padres, aseguró que el sufrimiento en su familia "es muy grande".

"Mi madre no ha parado de llorar porque tiene miedo de que le quiten a su hijo y sea deportada. No tengo DACA pero estoy aquí para apoyar la marcha", dijo Sibri.

La marcha cuenta además, entre otros, con la mexicana Teresa Galindo, madre de César y Carlos Vargas, dos de sus hijos acogidos al DACA, quien emigró hace 27 años en busca de un mejor porvenir para su familia y aseguró a Efe que teme que sus hijos pierdan los beneficios del programa.

"La pesadilla que tenemos es por el nuevo presidente. Estamos preocupados, tenemos miedo pero tenemos que vencerlo, seguir luchando", sostuvo. EFEUSA