Los Ángeles, 5 dic (EFEUSA).- Con la instalación hoy del nuevo cuerpo legislativo de California, el presidente encargado del Senado y el presidente de la Asamblea, ambos hispanos, anunciaron "el compromiso del estado para proteger a su población inmigrante".

Los demócratas Kevin de León, al frente del Senado y Anthony Rendón, a la cabeza de la Asamblea, discutieron hoy en conferencia de prensa la posición legislativa estatal para enfrentar las promesas electorales del presidente electo Donald Trump en materia migratoria.

"California nunca respaldará a aquellos que con socavar pretenden disminuir nuestra prosperidad o privar nuestra gente de los derechos humanos fundamentales", dijo hoy de León.

"Nos negamos a regresar a la política de chivo expiatorio, de persecución con hostilidades religiosas, raciales y étnicas, haciendo eco de los días oscuros y divisorios de la Proposición 187", agregó el legislador.

En un aguerrido discurso de oposición al presidente electo, Rendón aseguró que "tenemos que luchar" contra las iniciativas presidenciales de Trump.

"En este momento creo que nuestra nación se enfrenta a otra gran amenaza existencial y una amenaza para el progreso que hemos logrado", dijo el presidente de la Asamblea reelegido hoy.

Una de las medidas presentadas busca disponer mayores recursos para que los inmigrantes indocumentados cuentan con defensa legal para sus casos, según explicó de León.


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"También vamos a presentar una medida para parar en seco toda la colaboración de las agencias policiacas locales y estatales con los agentes policiacos a nivel federal", agregó el líder del Senado.

Con la nominación por parte del gobernador Jerry Brown de otro importante líder hispano, el representante federal Xavier Becerra como fiscal general del estado, muchos lo ven como el abanderado de la resistencia californiana contra las posibles futuras medidas presidenciales.

Al aceptar la nominación, el congresista nacido en San Diego de padres inmigrantes aseguró que "California en este momento está por delante del país cuando se trata de energía limpia, tratamiento de sentido común para los inmigrantes, seguridad de salud real y mucho más".

Varios líderes de California han asegurado que se opondrán a las medidas del presidente electo para aplicar las leyes de inmigración y deportar a quienes residen ilegalmente en el país.

El senador demócrata de Bell Gardens, Ricardo Lara, presentó hoy tres iniciativas de ley a favor de los inmigrantes.

Basada en argumentos ecológicos, una de las propuestas busca establecer un plebiscito estatal para aprobar o rechazar la construcción de un muro en la frontera entre California y México, lo que podría generar un enfrentamiento con el Gobierno federal.

Otra iniciativa prohíbe a las agencias estatales suministrar información al Gobierno federal sobre la afiliación religiosa de las personas, por ejemplo de los musulmanes, excepto cuando se trate de casos que pongan en riesgo la seguridad nacional.

La tercera ley presentada hoy por el hispano busca poner fin a los contratos de los gobierno locales con empresas privadas para la detención de inmigrantes indocumentados.

Haciendo eco de las declaraciones de De León, el senador Ben Hueso, vicepresidente del Caucus Legislativo Latino, anunció una propuesta legislativa que busca crear un programa estatal para financiar la representación legal a aquellos que enfrenten procesos de deportación.

La medida, "manda un mensaje claro a los californianos indocumentados de que no les daremos la espalda. Haremos todo lo que esté en nuestro poder para protegerlos de deportaciones injustas", dijo hoy Hueso.

De igual forma, dos otras resoluciones aprobadas hoy, una en el Senado y otra en la Asamblea piden al presidente electo que abandone su anunciado plan de deportar a millones de indocumentados.

Según se destacó hoy "los inmigrantes son vitales para muchas industrias de California" y los trabajadores indocumentados representan aproximadamente el 10 % de toda la fuerza laboral del Estado Dorado.

Otro aspecto destacable de la legislatura californiana que se instaló hoy es la denominada "súper mayoría" de los demócratas, lo que les permite en teoría tomar medidas en varios aspectos como el incremento de impuestos o llevar enmiendas constitucionales a votación popular sin tener que contar con el voto republicano.

El tema de las "ciudades santuario" ha sido uno de los puntos de lucha anunciados hoy, sobre todo para los alcaldes de Los Ángeles, San Francisco, y Oakland entre otros, quienes reafirmaron que las ciudades bajo su mando continuarán con su política de no colaborar con las autoridades federales de migración.

Ya a mediados de noviembre pasado, el jefe del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), el comandante Charlie Beck, anunció que su organismo mantendrá su política de no cuestionar a las personas sobre su estatus de inmigración, "pues ese no es nuestro trabajo".

De León aseguró que con el trabajo conjunto del presidente de la Asamblea Rendón y el gobernador Brown "el papel nuestro es hacer todo lo posible para defender y proteger los derechos (de todos), pero particularmente de los niños".

Con la instalación oficial de los legisladores californianos y los anuncios hechos hoy por los líderes de ambas cámaras legislativas, California se erige desafiante contra el nuevo presidente electo y lo hace abanderada por Becerra para llevar esa lucha. EFEUSA