Aquellos que votaron por Donald Trump tal vez recordarán que una de sus promesas de campaña del ahora presidente electo, era que no iba a recibir dinero de empresas o súper PACs (coaliciones de estas hechas para influir en las elecciones). Con esto, Trump trataba de diferenciar su postura de la de Hillary Clinton, quien recibiera millones por estos medios. Según el anterior candidato republicano, esto lo iba a mantener libre de las garras de intereses de poderosos, y con ello, podría tomar las mejores decisiones en pro del pueblo.

En realidad esa era su teoría. Sin embargo, al darnos cuenta de sus propuestas para integrar a su gabinete de trabajo, podemos realizar fácilmente que en la práctica, Trump puede resultar aun peor que Hillary Clinton.

Digo esto porque, Trump, aparte de haber elegido militares retirados, ha optado también por media docena de ejecutivos de Wall Street o directivos de multinacionales. Estos nombramientos muestran muy probablemente a un gobierno sesgado hacia las grandes empresas como nunca antes.

'Infiltración de intereses'

Y para muestra basta un botón. Hace unos días el presidente electo lanzó una guerra en contra de los sindicatos. El mismo secretario de trabajo escogido por él -Andrew Puzder, ejecutivo de la industria de comida rápida-, es un duro crítico de los sindicatos, los cuales mantienen el balance entre el poder de las empresas y el de los trabajadores.

La supuesta agenda pro-trabajadores del republicano parece desvanecerse rápidamente ya que está a un paso del poder.

Por otro lado, Steven Mnuchin, un ex ejecutivo de Goldman Sachs y fundador de su propia firma de inversiones, será el encargado de la Secretaría del estado. ¿Cómo se supone que va a mantener a raya a Wall Street este individuo? Es como meter a un lobo en el gallinero. Los abusos que causaron grandes estragos a la economía mundial bien pudieran volver a repetirse bajo su mandato.

Wilbur Ross, billonario llamado "el Rey de la Bancarrota" será el nuevo secretario de comercio. ¿Será que su idea de economía saludable es que estemos en bancarrota?

Debo mencionar que estos magnates, entre varios otros de los elegidos, son altos donantes de la campaña de Trump.

Medio ambiente... ¿medio jodido?

Mientras tanto, el Fiscal General Scott Pruitt, quien ha sido un duro crítico de la EPA y de la noción del calentamiento global, será el encargado de manejar la misma EPA. En conclusión, los avances en materia de medio ambiente también pueden ir en retroceso bajo su tenencia.

Por su parte, el presidente de Exxon, Rex Tillerson, considerado por los rusos como su amigo -Orden de la Amistad 2013- a su vez será secretario de estado. Sus deseados tratos con la nación asiática en materia energética podrían ir viento en popa si las sanciones contra Rusia son levantadas, lo cual parece bastante viable. Esta, aparte de los tintes económicos que posee, tampoco es buena noticia para el ambiente.

Estas elecciones de gabinete, más que ayuda para el país y su población, luce como una horda de empresarios afilando sus cuchillos para servirse en bandeja de plata.

Sombras borrascosas parecen pender sobre el trabajo y la economía del país, el cual, aún hoy, sufre los estragos de una profunda recesión. ¿Y qué decir de los logros en materia ambiental? Podrían no solo perderse, sino revertirse; esto en un tiempo crítico para nuestro medio ambiente global.

El señor Trump está comenzando a mostrar el cobre... aun antes de empezar su presidencia.

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