Los Ángeles, 14 dic (EFEUSA).- La espera de más de tres años de líderes comunitarios para honrar la memoria de un joven hispano muerto por un policía se hace realidad tras la aprobación de la Junta de Supervisores de Santa Rosa de los diseños y la financiación del "Parque de la Unidad de Andy".

El proyecto de 4,2 acres (aproximadamente 17.000 m²), aprobado esta semana por los supervisores de esta ciudad al norte de California, se construye en memoria de Andy López, un joven de 13 años que fue tiroteado cuando jugaba con una réplica de un rifle de asalto, en el lote vacío donde se erigirá el proyecto.

"El Parque de la Unidad de Andy representa un avance esencial en el proceso de sanación de esta comunidad", declaró hoy el presidente de la Junta de Supervisores, Efrén Carrillo, en un comunicado enviado a Efe.

El parque, pedido específicamente por la comunidad y desarrollado con la ayuda de la Fundación de Parques Regionales del Condado de Sonoma, incluirá juegos para niños, un jardín en memoria de Andy López, murales, una cancha multideportiva y un área para perros, entre otros elementos.

Según informó hoy la fundación, el condado ha invertido aproximadamente 1,6 millones de dólares en el proyecto principalmente en la adquisición del terreno, el diseño de los planos y otros costos relacionados a la planificación.

La Junta de Supervisores asignó los 2,6 millones restantes para completar el proyecto estimado en 4,6 millones de dólares y que se proyecta será desarrollado en la primavera de 2017.


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Los líderes hispanos de la comunidad consideran este parque como "un acto de justicia" ya que se pondrá en el mismo sitio donde fue muerto el menor y donde ahora se levanta un monumento temporal en su memoria.

El 22 de octubre de 2013, dos agentes del departamento del alguacil acudieron al lote vacío tras recibir una llamada en que se denunciaba la presencia de un sujeto armado.

El alguacil Erick Gelhaus, con más de 25 años de servicio y 19 como instructor de armas, disparó repetidamente contra López al sentir amenazada su vida y la de su compañero -según declaró- cuando el joven se volteó hacia ellos con el rifle en la mano en lugar de cumplir la orden de no moverse.

El arma no tenía en la punta del cañón el distintivo naranja que diferencia las réplicas de las armas verdaderas y el joven estudiante de octavo grado vestía un suéter con capucha.

La fiscalía del condado de Sonoma no encontró razones suficientes para presentar cargos criminales contra Gelhaus, quien fuera promovido a sargento en mayo, causando la crítica de la comunidad de este sector del sureste de Santa Rosa. EFEUSA