SON 140 letras lo máximo que permite escribir el twitter. Para que tenga una idea: es lo que abarca este primer párrafo que acabo de escribir.

EN estas 140 letras se puede escribir un refrán, un pensamiento célebre y acaso una broma.

CON 140 letras algunos candidatos pueden enunciar panfletos y consignas de campaña. Esto lo hizo con holgura el ahora presidente electo Donald Trump.

PARA quien está condicionado a creer en alguien o es holgazán para pensar, las 140 letras son suficientes.

ESTO sería suficiente también si se tratara de un gran lider como Mahatma Gandhi, Abraham Lincoln, Winston Churchil... cuyas acciones, discursos y planes revelaron su pensamiento. Pero en el caso de un magnate que nunca tuvo ninguna experiencia en el servicio público, las 140 letras no dicen mucho.

AL PARECER, Trump no ha entendido que ya pasó el tiempo de campaña, en la que los slogans y los tuitazos, cumplieron la función de llamar la atención para su candidatura.

LO que se pretende hacer en el sistema económico-político mas complejo y grande del planeta no se puede hacer en un tuit. Es una ofensa. Cualquiera que sea su ideología (si la tiene clara) es necesario explicarla al pueblo norteamericano.

EL PAIS con las mejores universidades, y con la tecnología más avanzada (incluyendo el twitter) merece una mayor argumentación sobre la dirección a la que se pretende orientar las políticas sanitarias, de educación, ambientales y económicas.

CON CASI tres millones de votos menos que su contrincante, Trump debería tener un poco de objetividad y entender que si bien ganó la elección en el Colegio Electoral con una mezcla de populismo de derecha y pragmatismo, ahora de lo que se trata es de explicar y debatir sobre las acciones que buscará instrumentar.

Y esto no es posible en una guerra de tuitazos.