Austin (TX), 25 ene (EFEUSA).- La organización Southwest Key reabrirá a principios de marzo un supermercado Walmart abandonado en la ciudad fronteriza de Brownsville (Texas) convertido en refugio para menores indocumentados que llegan solos a territorio estadounidense a través de la frontera sur.

"La llegada a la frontera de niños solos procedentes de El Salvador, Honduras y Guatemala se ha incrementado muchísimo en los últimos años y nosotros queremos darles toda la asistencia que ellos necesiten en arribar a Estados Unidos", explicó hoy a Efe Juan Sánchez, uno de los fundadores de la asociación.

De hecho, según datos oficiales, el número de menores no acompañados llegados al linde estadounidense en los últimos tres años, la mayoría de ellos de entre 15 y 17 años y sobre todo procedentes de Guatemala, El Salvador y Honduras, ha sido el más alto históricamente.

La apertura de un centro de acogida de este tipo será el cuarto en la ciudad tejana de Brownsville, fronteriza con la mexicana Matamoros, uno de los puntos de entrada de los menores centroamericanos a Estados Unidos.

El objetivo de Southwest Key, que recibe fondos federales a través de la Oficina de Reubicación de Refugiados, es proporcionar educación, comida y ropa a los niños que acogen en sus centros hasta conseguir facilitarles la reunificación con sus familiares en Estados Unidos.


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Según explicó Sánchez, la única meta de los jóvenes que llegan de manera ilegal a Estados Unidos es encontrar un trabajo lo antes posible y forjar un futuro mejor que el que tienen en sus países de residencia.

"La agresividad del discurso del presidente, Donald Trump, en política migratoria es muy peligrosa y pone en riesgo muchas vidas de menores como los que recibimos en nuestros centros", concluyó Sánchez.

De hecho, esta mañana Trump rubricó una orden ejecutiva para destinar fondos federales a la construcción del muro con México durante una ceremonia celebrada en el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), en Washington.

Por su parte, el gobernador de Texas, el también republicano Greg Abbott, ha mostrado en reiteradas ocasiones sus discrepancias en aceptar refugiados internacionales en el estado sureño, hasta el punto de tomar la decisión de retirarse del programa de Reubicación de Refugiados de los Estados Unidos el pasado mes de septiembre.

Aunque fue un movimiento más simbólico que práctico, ya que es Washington quién tiene la competencia en la materia y decide donde reubicar a refugiados, a partir de ese momento son las distintas organizaciones no gubernamentales las que reciben los fondos federales para desarrollar sus programas de asistencia. EFEUSA