Los Ángeles, 30 ene (EFEUSA).- El Senado de California aprobó hoy una resolución para condenar la orden ejecutiva del presidente, Donald Trump, que cierra las puertas a los refugiados y a los inmigrantes de siete países musulmanes porque, según el juicio de la cámara, este veto "profana los valores de Estados Unidos".

El presidente encargado del Senado californiano, el demócrata Kevin de León, presentó hoy esta resolución que tuvo luz verde con 26 votos a favor y 11 en contra.

El texto subraya la importancia de los inmigrantes en el país y apunta que Estados Unidos fue fundado como "un refugio para los que escapaban de persecución religiosa o política".

Por ello, la resolución argumenta que la orden ejecutiva de Trump "profana los valores estadounidenses y complace los miedos y los instintos nativistas que han dado lugar a algunos de los actos más vergonzosos de la nación".

Asimismo, el texto defiende que el veto de Trump "ignora el hecho de que aquellos a los que se le niega la entrada (en EE.UU.) son ellos mismos víctimas del terrorismo y están escapando de la brutalidad, la muerte y la destrucción de la guerra civil en Siria".

La resolución sostiene que la orden ejecutiva es una "afrenta a la libertad religiosa", señala que "agravará la reputación anti-musulmana de Estados Unidos" en el exterior, y asegura que servirá a los terroristas como "herramienta de reclutamiento".


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Por estas razones, el Senado de California condenó el veto y demandó su retirada "por ser una extralimitación discriminatoria que apunta ilegalmente a los inmigrantes basándose en su origen nacional y religión".

El veto decretado por Trump el viernes, que suspende durante 90 días la concesión de visados a ciudadanos de siete países de mayoría musulmana -Libia, Sudán, Somalia, Siria, Irak, Yemen e Irán-, provocó durante el fin de semana caos e indignación en medio mundo, así como protestas en varios aeropuertos de Estados Unidos.

La medida del presidente también suspende el ingreso a Estados Unidos de todos los refugiados durante 120 días y su entrada en vigor ha sido inmediata.

"No podemos quedarnos callados", dijo Kevin de León en el debate parlamentario sobre la resolución, en el que aseguró que si una disposición es "antimusulmana" entonces es también "antiestadounidense".

El demócrata recordó que la historia de Estados Unidos incluye actos "vergonzosos" de discriminación racial y religiosa y opinó que la orden ejecutiva de Trump lleva al país a ese pasado.

"No podemos ignorar la realidad contemporánea", afirmó, en cambio, el senador republicano Jim Nielsen en su crítica a la resolución.

En su opinión, la decisión de Trump no gira en torno a la nacionalidad o la religión sino que trata sobre "gente malvada con intenciones malvadas" que quieren atacar Estados Unidos, por lo que respaldó la medida para proteger y defender al país. EFEUSA