Chicago (IL), 28 feb (EFEUSA).- Líderes cívicos y políticos se reunieron hoy en Chicago (Illinois) para tratar de contrarrestar el efecto que está teniendo en el comercio de barrios latinos como el de La Villita el temor a las deportaciones que sufre la comunidad hispana.

"No podemos perder a esta comunidad", alertó Jaime di Paulo, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de La Villita, durante una reunión con decenas de comerciantes y oficiales electos.

A raíz de los decretos presidenciales de Donald Trump en materia migratoria, Di Paulo dijo ante los asistentes que las ventas a lo largo de las dos millas de negocios en la Calle 26 han caído un 30 % ante el temor de la gente a salir de compras.

"He visto a gente llorar, he visto a gente empacar" sus cosas para irse de la ciudad, sostuvo Di Paulo, cuya organización representa a unos 700 comercios, de los cuales una veintena se han visto obligados a cerrar debido a las bajas ventas.

Vicente Torres, dueño del comercio Tecnicentro Automotriz, detalló a los asistentes el impacto que esta situación está teniendo en su negocio.

"No estoy ganando dinero, pero aún no he despedido a nadie", afirmó Torres, quien dijo mantener todavía a sus diez empleados a pesar que sus ventas han bajado el 40 % desde el anuncio de los decretos presidenciales.

El comandante Jimmy Sánchez, del distrito 10 del Departamento de Policía de Chicago, y el concejal Ricardo Muñoz, del distrito 25, en donde se encuentra La Villita, dijeron a los hispanos que en La Villita no hay redadas y que son solamente rumores.


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Muñoz aseguró a los presentes su oficina está al tanto de cualquier actividad en La Villita y que de producirse una redada él lo sabría e informaría a la comunidad.

Agregó que cada día recibe de siete a quince llamadas de personas que piensan de manera errónea que vieron a agentes de Inmigración.

"Lo que se platica en las redes sociales no es cierto", destacó Muñoz al destacar que "no hay secretos" y que tienen "muchas fuentes" que les permitirán saber si alguna redada se produce.

Por su parte, Di Paulo agregó que desarrollaran un plan para atraer a los clientes y que este miércoles se reunirán representantes de la Cámara de Comercio con el alcalde de la ciudad, Rahm Emanuel, para ver cómo se puede ayudar a esta zona comercial, la segunda más importante de la ciudad, después de la populosa Avenida Michigan.

La representante estatal Liz Hernández (D-24 th), quien estuvo presente, trató de enviar un mensaje de calma a los comerciantes y al resto de la comunidad hispana: "Estén tranquilos, tienen apoyo y tienen individuos que están trabajando para ustedes".

El temor de la comunidad latina en Chicago y en el resto del país se ha acentuado tras la llegada al poder de Trump, que ha ordenado que se aceleren las deportaciones de indocumentados.

A esta situación hay que sumar las redadas que se llevaron a cabo a inicios de mes en todo el país y que se cerraron con la detención de 680 inmigrantes. EFEUSA