Washington, 7 mar (EFEUSA).- Los congresistas republicanos Greg Walden y Kevin Brady, impulsores del nuevo plan para cambiar el sistema de salud, aseguraron hoy que ataja dos asuntos fundamentales que preocupaban a los estadounidenses, devolver el control a los estados y la libertad de elección a los consumidores.

En una rueda de prensa conjunta, Walden y Brady defendieron los principios de sus dos proyectos de ley, que desvelaron este lunes y que tienen como objetivo desmantelar la reforma sanitaria promulgada por el expresidente Barack Obama.

Brady insistió en que la ley actual, conocida como Obamacare, "es una ley fallida" que no le permite a los estadounidenses pagar los costes sanitarios ni los copagos, por lo que la ciudadanía necesita "un alivio inmediato" como el que ellos plantean.

"Esta propuesta le devuelve el poder a la gente para tomar sus propias decisiones sobre su cobertura de salud", insistió hoy el congresista, presidente del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, que este miércoles comenzará a debatir las nuevas piezas legislativas.

Por su parte, Walden insistió en que la propuesta que han diseñado, y que hoy obtuvo el respaldo de la Casa Blanca, es fundamental para "avanzar en crear más opciones de mercado", de manera que cada ciudadano pueda escoger su plan sanitario.

La propuesta, largamente esperada después de las promesas reiteradas de derogación y reemplazo de la reforma sanitaria, desmantela las disposiciones básicas de Obamacare, incluyendo sus subsidios para ayudar a la gente a adquirir sus seguros y la expansión del Medicaid, programa para el acceso sanitario a la gente con bajos recursos.


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Asimismo, termina con los mandatos de adquisición de coberturas, que obligaban a los individuos que no contaban con ningún tipo de seguro a adquirir uno si no querían ser multados, además de retirar los fondos para Planned Parenthood, la mayor organización de clínicas que ofrecen el derecho al aborto en el país.

No obstante, la propuesta ya ha encontrado detractores en las propias filas republicanas: por un lado, de aquellos conservadores más moderados cuyos estados se vieron beneficiados por el Obamacare; y por otro, los más conservadores, como Rand Paul, que lo han calificado como una versión "light" del sistema actual.

"Hemos escuchado muy cuidadosamente a los republicanos de la Cámara de Representantes sobre cómo hacer lo mejor para devolver el control a los estados, regresar a un mercado libre y hacer eso equilibrando el presupuesto", defendió Brady, quien dijo convencido que este nuevo plan ampliaría aun más las coberturas.

Con una mayoría republicana muy ajustada en el Senado, los conservadores podrían ver bloqueada esta nueva propuesta en la Cámara Alta, lo que prevé un largo y agrio debate en el Legislativo, al que se sumará la oposición demócrata.

Además, la oficina presupuestaria no partidista del Congreso (CBO, en inglés) aún no ha analizado el contenido e impacto de los proyectos legislativos, por lo que no existe una previsión clara de su efectividad.

En ese sentido, la líder de la minoría demócrata de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, requirió a los republicanos que no comiencen el debate este miércoles, como tienen previsto, hasta que no se emita dicho informe. EFEUSA