Los Ángeles, 27 mar (EFEUSA).- Gobernantes y legisladores de California reaccionaron hoy ante los comentarios del fiscal general, Jeff Sessions, quien urgió a las llamadas "ciudades santuario" a volver a colaborar con las autoridades federales para detener y deportar a los indocumentados y a aquellos inmigrantes que hayan cometido algún crimen.

"San Francisco sabe que las 'ciudades santuario' son más seguras, más productivas, y lugares más sanos para vivir", respondió el alcalde de San Francisco, Ed Lee, a través de su cuenta de Twitter.

"Nos negamos a permitir que las políticas nacionales divisorias socaven nuestros valores fundamentales y nuestro compromiso de ser una 'ciudad santuario', una que proteja los derechos de todos sus ciudadanos", agregó Lee en un comunicado enviado a Efe.

El alcalde indicó que está trabajando con el fiscal esta ciudad del norte de California para presentar una demanda federal contra la orden ejecutiva del presidente Trump referente a las ciudades santuario.

"La amenaza de la Administración (Trump) para retener fondos federales es equivocada e inconstitucional", aseguró Lee.

La legislatura de California, que actualmente estudia un proyecto de ley para convertir al estado en un santuario para indocumentados, también reaccionó frente a las afirmaciones de Sessions, que apareció por sorpresa en la rueda de prensa diaria de la Casa Blanca.


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"El anuncio hecho hoy por el fiscal general, Jeff Sessions, no es más que un chantaje. Cuando se trata de inmigrantes y de los condados y ciudades santuario, el procurador y el presidente están aferrados sobre hechos alternativos", criticó el presidente encargado del senado de California, Kevin de León.

"En lugar de hacernos más seguros, la Administración Trump está propagando el miedo, y promoviendo un chivo expiatorio basado en la raza de la persona", agregó el senador hispano.

De León presentó en enero el proyecto SB54 conocido como "Ley de valores de California" que -en general- prohíbe que las autoridades locales y estatales colaboren con las agencias federales de inmigración.

A su vez, el alcalde de Los Ángeles Eric Garcetti confirmó hoy su posición de mantener a Los Ángeles como 'ciudad santuario', durante un evento con líderes religiosos y políticos.

"Nos reunimos para reafirmar que 'Juntos estamos de pie' y que el miedo 'al otro' no es la narrativa de Los Ángeles", dijo hoy Garcetti, en la reunión celebrada en el Parque Memorial del Monte Sinaí.

Garcetti ya había asegurado la semana pasada, durante una reunión de más de 60 alcaldes para defender a los inmigrantes, que "nunca dejará de luchar para proteger a todos los angelinos y asegurar que se les da el apoyo que necesitan y merecen".

"Nadie en Los Ángeles debería vivir con el miedo de ser tomado de su hogar o separado de su familia", indicó.

Por su parte, la directora ejecutiva de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA), Angélica Salas, indicó en un comunicado que "el AG (fiscal general) amenaza innecesariamente con recortar la financiación a las ciudades para hacer lo que deben hacer todas las jurisdicciones en todo el país: dar la bienvenida a la diversidad y asegurar que su aplicación local de la ley construya fuertes lazos de confianza y comunicación con todas las comunidades".

Un análisis del Instituto de Política Pública de California calculó que en el Estado Dorado viven entre 2,3 y 2,6 millones de indocumentados, de los cuales 1,7 millones forman parte de la fuerza laboral representando el 10 % del total de trabajadores. EFEUSA