El Secretario del Departamento de Seguridad Interna (DHS) John Kelly.
El Secretario del Departamento de Seguridad Interna (DHS) John Kelly. ( EFE/LENIN NOLLY.)

Washington, 4 may (EFEUSA).- El secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, reconoció hoy que EEUU no hace "casi nada" para acabar con la demanda interna de drogas, lo que afecta a Centroamérica, región convertida en el corredor por el que pasa gran cantidad de narcóticos para satisfacer esa demanda.

"El flujo de drogas es enteramente causado por la demanda de drogas en Estados Unidos, heroína, metanfetaminas, cocaína. La razón por la que existe un flujo de drogas es por la demanda y no hacemos casi nada sobre ello", reconoció Kelly, un general retirado que conoce bien Latinoamérica.

"Tratamos de rehabilitar adictos y hacemos arrestos, pero hacemos muy poco en nuestro país, mi país, en EEUU, para llegar a esa increíble demanda de drogas duras", indicó Kelly, que agregó que la demanda de drogas es causa de lo que ocurre en Centroamérica, "de la desintegración de las sociedades, la falta de efectividad de la policía y muchas otras cosas".

Kelly reiteró así la idea de que el apetito por las drogas de Estados Unidos desata la violencia en los países donde se origina o por donde pasa, un enfoque diferente al que tuvo durante años el Gobierno estadounidense, que apostó por atacar el origen de las drogas y no enfrentar el problema de la demanda interna.


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En el mismo debate en el centro de estudios Atlantic Council, en Washington, la expresidenta de Costa Rica Laura Chinchilla (2010-2014) contestó a Kelly y consideró que EEUU tiene una "importante obligación moral" para acabar con la demanda de drogas que provoca "muchos de los problemas" que sufre la región.

Chinchilla avisó de que la violencia puede hacer que grupos terroristas, como el Estados Islámico (EI), acaben nutriéndose de la falta de oportunidades para reclutar a nuevos miembros en el Caribe y Centroamérica, creando el peligro de que esas personas lleguen a Estados Unidos a través de la frontera con México.

"Si no hacemos algo diferente en Centroamérica, la violencia continuará en los próximos años", avisó.

Durante su intervención al comienzo del debate, Kelly aprovechó para promocionar la conferencia de inversiones que celebrará en junio en Miami el Gobierno de EEUU junto a líderes de varios países de Latinoamérica para invitar a empresarios a invertir en los países del Triángulo Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras).

"Queremos aumentar la concienciación para causar cambios en Centroamérica", subrayó Kelly.

El titular de Seguridad Nacional adelantó que la conferencia incluirá a representantes de la Unión Europea (UE), Canadá, Panamá, Costa Rica y Colombia, mientras que el objetivo será buscar inversión para fortalecer la policía, combatir la corrupción y acabar con la "terrible" violencia e intimidación del narcotráfico.

"Los colombianos son los mejores amigos y aliados que tenemos en esta región, los costarricenses, los panameños, son grandes aliados", dijo Kelly.

Desde que asumió el cargo de secretario de Seguridad Nacional, el 20 de enero, Kelly ha mostrado que quiere colaborar con la región para frenar la inmigración irregular a Estados Unidos, pero también se ha perfilado como un hombres estricto, disciplinado y decidido a hacer cumplir las leyes migratorias del país.

"Las leyes no las hago yo, es el Congreso, si no les gusta la ley, cambien la ley. Yo no tengo otra alternativa que obedecer las leyes", subrayó hoy.

Kelly, encargado de la construcción del muro con México, reconoció que la mayoría de los inmigrantes que llegan a Estados Unidos son personas muy trabajadoras que buscan una vida mejor, pero que acaban trabajando jornadas muy largas por "salarios de esclavo" en empleos de baja calidad.

"De manera abrumadora, la gente que viene son personas decentes que buscan una vida mejor y que se convierten en víctimas al llegar aquí por un sistema que no les paga suficiente dinero", dijo.

"Nosotros podemos cambiar esa ecuación y darles una oportunidad para quedarse en casa", añadió.

El Gobierno del expresidente Barack Obama trató de promover la creación de oportunidades en Centroamérica con el Plan Alianza para la Prosperidad, destinado a fortalecer las instituciones, crear infraestructuras y dinamizar el sector productivo de esos países para crear oportunidades económicas.

Antes de dejar el cargo, Obama solicitó al Congreso una partida de 750 millones de dólares de ayuda a Centroamérica dentro del presupuesto para el año fiscal 2017, que se sumaría a otra 750 millones ya aprobada para apoyar al Plan de la Alianza para la Prosperidad.

Sin embargo, el presupuesto acordado esta semana en el Congreso para lo que resta de año fiscal, incluye una dotación de 655 millones de ayuda para Centroamérica, lo que supone 95 millones menos de los 750 millones que pidió Obama y que fueron aprobados para la región en 2016. EFEUSA