Tucson (AZ), 7 jun (EFEUSA).- Las capturas de niños inmigrantes no acompañados en EE.UU. aumentó el 272 % entre 2011 y 2016, según un estudio divulgado hoy por KIND, que analizó la migración y violencia contra menores en sus países y durante su migración.

De igual forma, el número de menores centroamericanos deportados desde México tuvo un gran incremento, del 446 % durante el mismo periodo, según el análisis del grupo Niños en Necesidad de Defensa (KIND, en inglés) y el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, de México.

Los investigadores, que entrevistaron a niños, funcionarios de EE.UU, México, Honduras, El Salvadory Guatemala, instaron a los gobierno de estos países a incrementar sus esfuerzos y recursos para proteger a estos niños.

KIND hizo especial hincapié en niñas que son víctimas de acoso y abuso sexual por familiares o pandillas que las obligan a dejar sus países y buscar asilo político.

El informe "Niñez Interrumpida: Violencia Sexual y de Género en contra de Niños Refugiados y Migrantes Centroamericanos" analiza la violencia contra menores y niños de la comunidad LGBTI en sus países y durante la migración, y los obstáculos que enfrentan para lograr estatus de refugiado en México.

Ambos grupos urgieron a EE.UU. a incrementar sus recursos económicos y mantener un compromiso a largo plazo para apoyar los esfuerzos que se hacen para combatir las causas de la migración, incluyendo la violencia sexual basada en genero en países centroamericanos, al igual que apoyar los esfuerzos gubernamentales de México.


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Según el informe, desde 2013 un 40 % de los menores no acompañados entre los 0 a 11 años de edad deportados desde México fueron niñas.

"Niños y especialmente niñas provenientes de El Salvador, Honduras y Guatemala están escapando violaciones, violencia doméstica, esclavitud sexual y tráfico humano", aseguró Lisa Frydman, investigadora de KIND en rueda de prensa telefónica.

Agregó que los niños dejan sus hogares debido a la violencia, pero poco se ha dicho sobre el papel que juega la violencia sexual basada en el género del menor en la inmigración desde Centroamérica.

Ambas organizaciones entrevistaron a 96 niños centroamericanos, así como a víctimas ayudadas por KIND y entrevistas a 78 representantes gubernamentales y de la sociedad civil en la región.

KIND detectó que las niñas víctimas de violencia sexual tienen muy pocas opciones de protección en sus países de origen.

Las niñas centroamericanas y niños LGBTI sufren múltiples formas de abuso por su género en sus hogares y sus comunidades a manos de de sus padres, parientes y pandilleros, y se ven obligados además a dejar la escuela.

Estas víctimas muy pocas veces reportan el abuso porque tienen miedo, vergüenza o porque viven bajo amenazas.

Frydman indicó que en El Salvador, Honduras y Guatemala careen de recursos y capacidad para proteger a estos menores, que además enfrentan los mismos riesgos de ser abusados durante su migración.

De igual forma carecen, cuando llegan a México, de asistencia legal sobre sus derechos o posibilidades de asilo político.

Frydman precisó que los solicitantes de asilo en México muchas veces deben pasar varios meses en centros de detención, lo que los desalienta y optan por la deportación.

El estudio recomienda a los gobiernos de El Salvador, Honduras y Guatemala, incrementar en el 50 % su presupuesto para investigar y castigar crímenes relacionados con violencia sexual por género, incrementar la ayuda a víctimas y expandir el entrenamiento a la policía, fiscales, jueces y oficiales de protección al menor.

De igual forma, mejorar y fortalecer los programas de protección a víctimas y testigos de crímenes que extienda esta ayuda a la familia.

Por otro lado, recomendó al Gobierno de México dar prioridad a los derechos de protección de los niños migrantes y refugiados, terminar con su detención y entregarlos a instalaciones del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

recomendó también incrementar el entrenamiento de oficiales de inmigración, municipales, estatales y federales que tienen contacto con niños migrantes y refugiados y otorgar más fondos para su asistencia legal. EFEUSA