Nueva York, 14 jun (EFEUSA).- El dinero que los migrantes envían a sus familias en países en desarrollo ha aumentado un 51 % durante los últimos diez años, permitiendo a millones de personas salir de la pobreza, según un informe presentado hoy por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).

Aunque el incremento ha beneficiado a casi todas las regiones del mundo, el salto es principalmente consecuencia de la gran subida de las remesas enviadas a Asia, que crecieron un 87 % en ese período.

Según el documento, se calcula que a escala mundial más de 200 millones de trabajadores migrantes ayudan actualmente a 800 millones de familiares.

Para 2017, se prevé que una de cada siete personas del mundo participe en el envío o la recepción de remesas, con un valor total superior a los 450.000 millones de dólares, indicó el FIDA en un comunicado.

Esta agencia de la ONU calcula que los ingresos de los trabajadores migrantes ascienden a un total de 3 billones de dólares, de los que un 85 % se queda en los países de acogida.

Mientras, el dinero que envían a sus naciones de origen representa, de media, menos de un 1 % del Producto Interior Bruto (PIB) de esos Estados.

Sin embargo, en conjunto esas remesas suponen más del triple de la suma de la asistencia oficial para el desarrollo procedente de todas las fuentes.


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También superan el total de la inversión extranjera directa recibida por casi todos los países de bajos ingresos y de ingresos medianos, señala el informe, que destaca la importancia de ese dinero para muchos de sus receptores.

"La cuestión no es tanto el dinero que se envía a los países de origen, sino el efecto que esos envíos tienen en la vida de las personas", apuntó en la nota el presidente del FIDA, Gilbert F. Houngbo.

"Las pequeñas sumas de 200 o 300 dólares de los Estados Unidos que cada migrante envía a sus familias representan cerca del 60 % de los ingresos de esos hogares, lo que tiene una enorme importancia para su vida y para las comunidades en las que viven", añadió.

EE.UU., Arabia Saudí y Rusia son los tres países desde los que salen las mayores cantidades de remesas, mientras que China, la India y Filipinas son los principales receptores.

México, que aparece en cuarto lugar, es el país latinoamericano que recibe más ingresos por esta vía.

En conjunto, Asia recibe más de la mitad del dinero enviado a casa por los migrantes.

Según el informe, los costos por transacciones para el envío de remesas superan actualmente los 30.000 millones de dólares al año y son especialmente elevados cuando los destinatarios están en los países más pobres y en zonas rurales remotas.

El FIDA presentó su informe en la víspera del comienzo del Foro Mundial sobre Remesas, Inversión y Desarrollo que se celebra el jueves y el viernes en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. EFEUSA