Washington, 16 jun (EFEUSA).- Ben Rhodes, uno de los principales negociadores con Cuba bajo el Gobierno de Barack Obama, opinó hoy que los cambios a esa política del presidente, Donald Trump, devuelven la relación a "la prisión del pasado" y supone "una oportunidad" para que el castrismo se aferre aún más al poder.

"El instinto de aislacionismo que acaba de abrazar Trump fracasará" con el tiempo, pronosticó Rhodes, que fue asesor adjunto de seguridad nacional de Obama, en un largo artículo en la revista The Atlantic.

Rhodes argumentó que la decisión de Trump de restringir algunos viajes de estadounidenses a la isla y las transacciones con el Ejército cubano equivale a regresar a "una mentalidad de Guerra Fría que fracasó trágicamente".

"Aunque no dan marcha atrás del todo a la apertura de Obama, las acciones de Trump han devuelto las relaciones entre EEUU y Cuba a la prisión del pasado, reduciendo las perspectivas de reforma dentro de Cuba e ignorando las voces del pueblo cubano y la mayoría de estadounidenses simplemente para recompensar a un menguante grupo político" en EEUU, sentenció Rhodes.

El anuncio de Trump es "la última bocanada ilógica de una cepa de la política estadounidense que tiene un historial de fracaso de 50 años de duración, y que se equivoca al asumir que podemos controlar lo que ocurre en Cuba", agregó.

Al prohibir las transacciones con "la amplia gama de la economía cubana controlada por el Ejército, Trump está pidiendo que Cuba abrace el capitalismo a la vez que hace que sea más difícil que lo hagan", sostuvo Rhodes.


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"El Gobierno cubano no va deshacerse de sus propiedades porque Estados Unidos se lo diga, es mucho más probable que se acerquen a Rusia y China. Al eliminar a EEUU de la ecuación, Trump les ha dado un mejor acuerdo a Vladímir Putin y Xi Jinping", señaló.

En cuanto a la restricción de los viajes, Rhodes lamentó que los estadounidenses "tengan ahora que pasar por un proceso absurdo de dilucidar si un hotel en el que se están quedando es propiedad del Ejército cubano, lo que se aplica a la mayoría de la Habana Vieja".

"Las regulaciones ominosas que requieren que los estadounidenses documenten sus actividades y advierten de que podrían resultar auditados, tendrán un efecto disuasorio" en los viajes a Cuba, apuntó.

"Lo que podría haber sido una oportunidad para que EEUU apoyara mediante la interacción con Cuba una evolución en el sistema (político de la isla) se ha convertido ahora en una oportunidad para que el sector de línea dura refuerce su control del poder", afirmó Rhodes.

El cambio tendrá, además, consecuencias para la relación de EEUU con Latinoamérica y otras regiones, porque Cuba "dirá que tiene la razón en su renovado conflicto ideológico con EEUU, y encontrará apoyo a esa posición en el mundo", subrayó Rhodes. EFEUSA