Estaba hecho para eso.
Cumplió su objetivo.
4-0... No hubo mucha sorpresa.
Nada más diferente al trancazo que le dió los Estados Unidos a España, unas horas antes en Sudáfrica.
De cualquier forma, el partido amistoso entre la Selección Mexicana y la de Venezuela, sirvió bien para agradar a los 51,000 aficionados que vieron el juego en Atlanta, para los que lo vieron por televisión... ¿Y para el Vasco Aguirre?
Mmmm... Tengo mis dudas.
Porque si el Vasco es objetivo en sus apreciaciones, sabe que ese juego, como el que tendrá el domingo en San Diego con Guatemala, no son "partidazos" como para rasgarse las vestiduras.
Pero tampoco hay que exagerar.
Así se se analizaban los partidos contra El Salvador no hace mucho tiempo, y, ya ven.
El partido transcurrió en su mayor parte dominado por la escuadra mexicana. Giovani Dos Santos hizo dos goles, a los minutos 47 y 50, mientras que Carlos Vela abrió el marcador al 45 y Omar Arellano selló la victoria al 72 de este encuentro amistoso desarrollado en la cancha del Georgia Dome.
Al principio, si acaso, hubo un flechazo de los venezolanos que pudo ser roto por la defensa mexicana y las estiradas de Memo Ochoa.
En el segundo tiempo fue cuando las individualidades de Giovanni Dos Santos calaron en los venezolanos con dos goles.
A decir verdad, el segundo fue casi obra de la casualidad, al rebotar el rechazo del portero venezolano en el cuerpo de Dos Santos para dirigirse finalmente a las redes.
Sin embargo, Dos Santos, como Vela y el guardameta Ochoa, le mandaron un mensaje claro al Vasco Aguirre: hay que darle una oportunidada a los jóvenes, incluyendo a los gloriosos de la Sub 17... ¿Remember?
¿Qué hará ahora el Tri con la "austoestima" que se compró en barata?
Es difícil saberlo.
Si la Selección de Estados Unidos juega contra la Selección Mexicana como jugó contra España en la Copa Confederaciones... ¡Está cabrito tomarse las libertades que el Tri se tomó contra Venezuela!




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