El arquero de la selección de Sudáfrica de fútbol, Itumeleng Khune, falla en su intento por atrapar el balón durante la semifinal de la Copa Confederaciones de la FIFA contra Brasil que se disputó hoy, 25 de junio de 2009, en el estadio Ellis Park de Johannesburgo (Sudáfrica). Brasil venció 1-0 a Sudáfrica y jugará la final del torneo con Estados Unidos. (EFE/JON HRUSA/EL USO DE ESTA FOTOGRAFÍA SE DEBE ATENER A LAS RESTRICCIONES DE LA FIFA RECOGIDAS EN www.epa.eu/downloads/fifatcs)

Los dos atacaron con insistencia.

Los dos defendieron con anticipación.

Fabiano buscó la esquina de Sudáfrica. Lo mismo Kaká.

Pero sin inmutarse mucho, los hijos de Mandela, volvían a recuperar el balón y a organizar el ataque, como si no les importara los millones de dólares que ganaban sus contrincantes en Europa.

Al medio tiempo, el contro del balón estaba 50/50. Casi igual en el segundo tiempo.

Pero a los tres minutos de finalizar el partido, un tiro de castigo de Alves al filo del área pone a Brasil en la final contra Estados Unidos en la Copa Confederaciones.

No había mucho que hacer, si acaso pedirle un milagro a San Mandela. Algo que no ocurrió.

Fue así como se amarró la final de la Copa Confederaciones que este domingo pondrá a los "underdogs", al equipo "revelación", Estados Unidos contra Brasil.

En la primera parte del partido, los Sudafricanos empezaron un poco indecisos, regresando muchos balones a su portero para adelantar a los brasileños.

Pero estos no se tragaban el anzuelo y bajaban sus lineas defensivas para luego buscar el contrataque.

Venían luego los tiros del brasileño Ramires sin mayor problema, lo mismo que Sudáfrica.

Al minuto 21, un tiro largo con un cabezaso del Sudafricano Mokoena saludó a los fanáticos. Luego insisitó con otro tiro su compañero Shabalala.

En un toma y daca, Brasil se recuperaba y volvía a poner la meta Sudafricana en peligro, gracias a


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Ramires.

Al minuto 32, un tiro a boca de jarro en fuera de lugar de Robinho caldeó los ánimos, le siguió Kaká con otro tiro de peligro a la esquina inferior.

El 0-0 con que se fueron al descanso del Medio Tiempo parecía ser la justa medida a dos equipos que intentaron y no pudieron perforar la meta opuesta.

Al minuto 58, en lo que hubiera podido ser un autogol de Brasil, luego de un tiro cruzado de Sudáfrica siguió dando esperanza a los anfitriones de la Copa Confederaciones.

Luego

El jugador de la selección de Brasil Felipe Melo (i) disputa un balón con Teko Modise (d) de Sudáfrica durante la semifinal de la Copa Confederaciones de la FIFA que se disputó hoy, 25 de junio de 2009, en el estadio Ellis Park de Johannesburgo (Sudáfrica). Brasil venció 1-0 a Sudáfrica y jugará la final del torneo con Estados Unidos. (EFE/KIM LUDBROOK/EL USO DE ESTA FOTOGRAFÍA SE DEBE ATENER A LAS RESTRICCIONES DE LA FIFA RECOGIDAS EN www.epa.eu/downloads/fifa)
llegaron las primeras tarjetas amarillas para los amarillos, para Santos.

Luego fue el turno de Fabiano de insistir e instir, mientras su capitán Lucio daba garantía a la defensa brasileña.

Todo así, siguió y siguió, hasta que se marcó un tiro libre fuera del área en favor de Brasil.

Un tiro al filo del área, que para los brasileños es casi como un tiro penal.

Alves acomodó el balón que brillaba como lo que estaba por ocurrir.

En un segundo, a tres minutos de finalizar el partido, el balón parecía teledirigido hacia el palo izquierdo, ahí donde en unos segundo nadie le podría impedir llegar a las redes.