NRG Stadium de Houston
Imagen del exterior del NRG Stadium de Houston, sede de la 51 edición del Super Bowl. (EFE/EPA/LARRY W. SMITH)

Por tercera vez, Houston recibe al mayor espectáculo deportivo que se da en Estados Unidos, el Super Bowl, que en su edición 51 enfrenta a los Patriots de Nueva Inglaterra y los Falcons de Atlanta.

El escenario volverá a ser el mismo de 2004 (Houston también organizó la edición de 1974), el NRG Stadium, anteriormente nombrado Reliant Stadium, donde se dio el célebre destape del pecho de la cantante estadounidense Janet Jackson.

La única repetición con las celebraciones anteriores, al margen del estadio, es la presencia del los Patriots de Nueva Inglaterra como los campeones de la Conferencia Americana (AFC), lo mismo que sucedió en el Super Bowl de 2004 cuando se enfrentaron a los Panthers de Carolina y los vencieron por 32-29, gracias a un gol de campo en los últimos segundos del pateador Adam Vinatieri.

Los Falcons de Atlanta
Los Falcons de Atlanta acuden al Super Bowl como campeones de la Conferencia Nacional (NFC). (EFE/EPA/TANNEN MAURY)

Sus rivales en esta ocasión serán los Falcons de Atlanta, campeones de la Conferencia Nacional (NFC) y ambos equipos llegan con las dos mejores ofensivas de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) y los dos mariscales de campo más espectaculares y en forma como son el legendario Tom Brady y Matt Ryan.

Brady, de 39 años, jugará el séptimo Super Bowl como profesional y buscará el quinto título de campeón, mientras que Ryan hará su debut y buscará darle a los Falcons, que acuden por segunda vez en su historia a la gran final, tener la primera corona en su haber.

HOUSTON, 500 MILLONES DE BENEFICIO.


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También habrá gran diferencia entre el legendario entrenador en jefe de los Patriots, Bill Belichick, que al igual que Brady jugará el séptimo Super Bowl y quinto título que le establezca con el mejor de todos los tiempos, mientras que Dan Quinn, de los Falcons, aunque ya estuvo en la gran final como coordinador defensivo con los Seahawks de Seattle, ahora tiene la oportunidad de conseguir el primer título de entrenador en jefe.

Aunque las apuestas todas son favorables a los Patriots con al menos tres puntos de ventaja, al final Ryan, de 31 años, máximo aspirante al premio de Jugador Más Valioso (MVP) y los Falcons quieren romper los pronósticos.

Si en el apartado deportivo el espectáculo está garantizado con los equipos que hacen el mejor fútbol ofensivo de la NFL, en el resto de aspectos que afectan a la organización también marchan por el camino del éxito, especialmente el económico para la ciudad de Houston que espera recibir unos beneficios superiores a los 500 millones de dólares en ingresos.

De acuerdo a Ric Campo, presidente del comité organizador del Super Bowl LI, se espera que más de 100.000 personas visiten la ciudad de Houston, una gran parte ellos provenientes de México, donde existe una gran afición por el fútbol americano.

De hecho, el propio Campos confirmó que una de las tres razones principales por la que la NFL le otorgó la organización del Super Bowl a Houston fue por la gran diversidad que existe dentro de la población y su cultura, además de las "magnificas" instalaciones deportivas que posee.

La ciudad también tiene una de las mejores infraestructuras hoteleras del país, un clima perfecto para esta época del año, y una gran actividad de negocios.

De hecho ya están confirmadas las reservas de 20.000 habitaciones de hotel, el campo entrenamiento de los equipos será el de la Universidad de Rice, el mismo recinto donde se jugó el Super Bowl en 1974.

Precisamente han sido las grandes compañías establecidas en Houston, encabezadas por las petroleras, las que han permitido al comité organizador recaudar la mayoría de los fondos que se necesitaban, unos 70 millones de dólares, para hacer la aportación que la NFL requería de cara a los servicios que se tienen que ofrecer durante el Super Bowl.

La ciudad de Houston también ha tenido que aportar una pequeña cantidad de dinero para ayudar en todo lo relacionado con la seguridad y los trabajadores municipales que ayudan en los preparativos finales del gran evento deportivo.

Pero al final esos gastos serán compensados con los ingresos por impuestos locales que reciba la ciudad a través de los miles de visitantes que lleguen a esta urbe para presenciar el Super Bowl.

Los Patriots de Nueva Inglaterra
Los Patriots de Nueva Inglaterra son los grandes favoritos en el Super Bowl 51. (EFE/EPA/CJ GUNTHER)

De hecho la ciudad ya se ha beneficiado con las mejoras que la NFL pidió que se hiciesen en el servicio de internet y en otras áreas del trazado urbanístico, donde se van a celebrar los cientos de actos populares, fiestas privadas y conciertos en los que lleguen artistas como Taylor Swift y Bruno Mars, entre otros.

LA SEGURIDAD, UN PUNTO DELICADO.

El centro de la ciudad está ya preparado para acoger durante nueve días consecutivos todo tipo de actividades que organizará la NFL para que participen los residentes de la Houston, establecida como la cuarta ciudad más importante del país.

El apartado de la seguridad volverá a ser el aspecto más importante y delicado de la organización en la que no se escatima ningún tipo de inversión y de hecho habrá miles de personas que trabajen en la seguridad con la participación de 18 agencias locales, estatales, federales y privadas.

Al margen de todas las zonas de protección que habrá en torno al estadio NRG Stadium y donde se celebren actos populares, como es el festival diario que se de en el Discovery Green, centro de la ciudad, todo el espacio aéreo de Houston estará cerrado durante la celebración del Super Bowl.

Los últimos aviones que permitirán que aterricen serán los privados que lo hagan en el Aeropuerto Ellington, el mismo que utilizan los astronautas y personal de la NASA para su entrenamiento, donde no se da el tráfico de aviones comerciales.

Esa fue otra de las razones por las que Houston consiguió la organización del Super Bowl ya que los dueños de los equipos y otros millonarios que habían acudido a los anteriores se quejaron de las grandes esperas que sufrieron después de haber concluido el partido y abierto el espacio aéreo sobre la ciudad de Houston.

La facilidad de despegar los aviones privados desde uno de los aeropuertos no comerciales mejor equipados tecnológicamente del país fue un gran plus que tuvo la candidatura de Houston.

Con toda la organización, infraestructura y sistema de seguridad establecidos, Houston junto con la NFL está lista para que el mayor espectáculo deportivo del año sea visto de nuevo a través de todo el país por más de 120 millones de telespectadores.

Aunque esta temporada la audiencia de televisión bajó entre un 8 y 11 por ciento durante la temporada regular y el 3 en los playoffs, debido a ser un año electoral y de Juegos Olímpicos, el daño que sufrió la imagen de la NFL por distintos escándalos como los balones desinflados ilegalmente, los actos de violencia doméstica y el rechazo de algunos jugadores negros al himno nacional, el valor de los anuncios durante el Super Bowl sigue en aumento.

Este año los anunciantes que presenten sus productos durante el Super Bowl tendrán que pagar entre 5 y 5,5 millones de dólares por 30 segundos de publicidad que se dará a través de la cadena de televisión FOX.

Mientras que la gran atracción del siempre esperado espectáculo musical del Medio Tiempo este año tendrá como gran invitada de honor a la cantante estadounidense Lady Gaga, que hasta el momento no ha dado a conocer cuál será su repertorio.

Gaga, que el año pasado, en el Super Bowl 50, ya interpretó el himno nacional con un gran éxito, en Houston será la encargada de protagonizar todo el evento musical central del que no cobrará ningún dinero por parte de la NFL que, sin embargo, pagará todo el coste de la puesta en escena del espectáculo y que podría ascender hasta los 10 millones de dólares.

Además el gran beneficio para Gaga será que de inmediato la venta de sus discos se incrementará y con ella los ingresos que serán multimillonarios como ya sucedió con las artistas que la precedieron como Coldplay, Beyoncé, Bruno Mars, Madonna, Katy Perry y Black Eyed Peas, entre otros artistas.

EFE REPORTAJES