Orlando (Florida), 14 dic (EFE).- Pese a que en Florida las peleas de gallos son ilegales desde 1985, muchos hispanos insisten en mantener este espectáculo tradicional, aunque el mismo los pueda llevar de "caballeros del coliseo" a potenciales criminales.

Además de ser vistas como una crueldad contra los animales, las peleas de gallo son caldo de cultivo para actividades pandilleras y violencia criminal, según la Fiscalía de Florida que el año pasado firmó un acuerdo con la organización de defensa de los animales Humane Society.

Como parte de ese acuerdo, los residentes de Florida pueden ser elegibles para obtener una recompensa de hasta 5.000 dólares por delatar este tipo de actividades que generalmente se realiza de manera clandestina en fincas y patios de viviendas ubicadas en zonas rurales.

Tan solo el domingo pasado fueron arrestados siete hispanos durante una pelea en una gallera improvisada en Plant City, una pequeña comunidad agrícola al oeste de Orlando.

Según un reporte del Alguacil de Hillsborough, los seis hombres y la mujer arrestados, estaban haciendo apuestas en una pelea organizada en el patio de la vivienda de Guadalupe Herrera, de 61 años.

En el patio de la residencia, los detectives encontraron corrales, gallinas y pollitos y decenas de gallos muertos, afirmaron hoy a Efe representantes de esa agencia policial.

"Fue horrible", dijo sobre el hallazgo JD Callaway, portavoz del Alguacil de Hillsborough, quien también declaró que unos 70 gallos recuperados vivos, "listos para pelear" serán sacrificados.

Aunque tradicionalmente las apuestas en las galleras son hechas verbalmente (la palabra empeñada vale igual que un contrato firmado, de ahí que se le conozca como el "deporte de los caballeros"), sus organizadores se cuidan de mantener el negocio en orden, según Susan Soto, vocera del Alguacil del Condado Orange, donde en agosto del 2008 se decomisaron más de 50 gallos de peleas.

"Era un negocio organizado con libro de todas las operaciones y posibles apuestas", dijo entonces a Efe Soto sobre el operativo realizado en el sector de Bihtlo de dicho condado.

Las peleas de gallos no sólo son comunes e ilegales en Florida, pero también en otros estados como Ohio, donde el 1 de diciembre pasado el Legislativo estatal aprobó una ley que convierte el "deporte del pico y las espuelas" en un delito.

Un delito que a lo largo y ancho de Estados Unidos, se repite constantemente, según estadísticas de Humane Society que indica que "cientos de miles (de personas) están envueltas en actividades clandestinas de peleas de gallos en toda la nación".

Según esta misma fuente los agentes policiales a través de la nación han encontrado una relación estrecha entre las peleas de gallos y la distribución de drogas ilícitas, por lo que los esfuerzos para combatir esta tradición, también incluye jugosas recompensas en Florida.

"Las peleas de gallos son una crueldad y muchas veces generan otras actividades criminales y violencia pandillera", dijo el fiscal general de Florida, Bill McCollum.

Añadió que el acuerdo entre el Estado y Humane Society permite que "los floridanos tengan acceso fácil a una línea en la que pueden hacer reportes anónimos y así ayudar a que sus comunidades sean más seguras al tiempo que obtienen un premio sustancial por su esfuerzo".

Los arrestos de Plant City fueron realizados gracias al llamado de una fuente anónima, dijo la policía y los siete detenidos fueron liberados hoy después de pagar una fianza de 2.000 dólares cada uno y todos enfrentan cargos criminales por supuestamente participar en una pelea de gallos.EFE