CIUDAD DE MÉXICO 29-Jun .- Al amparo de un auditorio lleno de poetas, con los brazos abiertos y la voz en alto, Lorna Dee Cervantes lanzó una consigna fulminante en verso.

"Ningún muro puede dejar fuera lo que siempre ha estado aquí. / Durante milenios, he amado esta tierra que me corresponde. Sigo amando, aún, sin ella; / no importa lo que me hagas, lo que me hayas hecho, / lo que le harás / a la familia de mis hijos: lo voy a desenraizar y amaré", declamó en inglés.

Cervantes, lumbrera de la poesía chicana y feminista, concluía así la inauguración del encuentro de poesía Di/Verso en el Anfiteatro Simón Bolívar de San Ildefonso. Lo hizo con varios fragmentos su poema Arrancando la hiedra: Una novena / Un poema de amor a Donald Trump, para Bob.

La primera lectura del festival, que reunirá durante cuatro días a 70 poetas de 23 países, cimentó el lema del evento: Desbordando fronteras. El muro divisorio de Donald Trump todavía no se construye, pero los versos ya buscaron demolerlo.

"Yo, siendo chicano, no tengo bandera", señaló el poeta Alejandro Murguía antes de su lectura.

También participó Daniel Borzutzky, estadounidense de ascendencia chilena.

"En este momento, en el país donde vivo, estamos construyendo más muros y más maneras para restringir el movimiento de los derechos de migrantes de otros países", lamentó Borzutzky.

El encuentro Di/Verso continúa hasta el 2 de julio.



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