
La modelo británica está pensando en su retirada del mundo de la moda y parece que la música será su actividad, una vez que abandone las pasarelas.
Por una razón o por otra Kate Moss acapara titulares. Durante algún tiempo sus compañías, sus aficiones y su vida desordenada plagada de fiestas y "amistades peligrosas", fueron objeto de disección.
Ahora, a punto de cumplir los 35 años, la modelo está pensando en retirarse de las pasarelas y del mundo de la moda en particular, para dedicarse a otro tipo de actividades que también pasan por estar frente al público: la música es una de sus grandes aficiones, y un ámbito en el que mantiene un gran número de amigos.
Según el diario británico "The Sun", aunque sus millonarios
contratos con las firmas de cosmética, joyas y modas, le permitirían mantener una vida desahogada sin tener que trabajar, la modelo no contempla quedarse sin hacer nada.El hecho de fijar su atención en el mundo de la música quizá tenga que ver con que sus dos últimas conquistas estaban vinculados a la canción: Pete Doherty y Jamie Hince.
ARTE
Sin duda a la actriz le gusta el arte y también podría dedicarse a prosperar en esa faceta.
Un autorretrato de Kate Moss que la modelo dibujó con un pintalabios fue vendido por 33,600 libras (unos 61,800 dólares) a un comprador anónimo fuera de subasta, según la BBC.
La obra, que salió a subasta en la casa Lyon & Turnbull, había quedado sin venderse al no alcanzar
El autorretrato fue realizado por la modelo cuando mantenía una relación con Pete Doherty, vocalista de los Babyshambles.
En la obra de Moss pueden verse manchas de sangre del rockero y la frase escrita por el músico: "Who needs blood when you've got lipstick?" ("Quien necesita sangre cuando tienes pintalabios?").
Un autorretrato de Pete Doherty que el músico firmó con sangre, en el que puede leerse la frase "Look what they have done to the boy" ("Mira lo que le han hecho al chico"), no pudo venderse en la subasta al no alcanzar el precio estimado.
El vocalista de Babyshambles era originalmente el propietario del autorretrato de Moss, que vendió a un comprador anónimo que es quien decidió ponerlo a subasta.
LEJOS DE LA ANOREXIA
Hace algunas semanas, la top model desmintió que en algún momento de su vida hubiera padecido anorexia, a pesar de su extrema delgadez en una entrevista concedida a la revista estadounidense Interview.
Moss aseguraba que "nunca he sido anoréxica, así que nunca he llegado a estos niveles de delgadez". Sin embargo, reconocía que "aunque nunca he sido huesuda, sí que recuerdo haber pensado 'no quiero estar tan delgada".
En la década de los noventa, Moss, con una altura de 1,70 metros, llegó a tener un peso medio de alrededor de 45 kilogramos.
"Cuando hacía desfiles y volaba de forma económica, nunca nadie me daba de comer. O estaba en hoteles tan baratos que no tenían servicio de habitación", afirma. "Vas a un desfile y en ningún sitio hay comida así que, si empiezas a hacer un desfile tras otro, puedes llegar a olvidarte de comer", subrayó.
La "topmodel", que tuvo una hija con el editor Jefferson Winston Hack, todavía recuerda "estar un día en un baño, mirar en el espejo y odiar verme tan delgada". EFE REPORTAJES




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