Washington, 31 may (EFE).- Estados Unidos requerirá desde mañana que sus ciudadanos usen pasaportes o tarjetas pasaporte para entrar en el país por tierra o mar desde México, Canadá, el Caribe y las Islas Bermudas.

La medida culmina un progresivo endurecimiento de los documentos necesarios para viajar en América del Norte y el Caribe, recomendado hace años por la Comisión que investigó los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Entonces a los estadounidenses les bastaba con el carné de conducir para pasar la frontera norte o sur del país, pero desde 2008 además de ese documento es necesario un certificado de nacimiento o naturalización para entrar en Estados Unidos.

A partir del lunes tendrán que mostrar un pasaporte, que cuesta 100 dólares, una tarjeta pasaporte, que vale 45 dólares, o un documento especial aprobado por el departamento de Seguridad Nacional.

La medida afectará especialmente a los ciudadanos estadounidenses que residen en zonas fronterizas y que viajan constantemente a México o Canadá para visitar a familiares, por trabajo o de turismo.

Exentos de la medida están los menores de 16 años, que podrán seguir utilizando sus certificados de nacimiento o naturalización para la re-entrada en el país, lo mismo que los jóvenes de entre 16 y 18 años en viajes del colegio u organizados por asociaciones sociales, religiosas o deportivas.

Estaba previsto que la iniciativa entrara en vigor en 2008, pero el Congreso decidió retrasar


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su implantación por 17 meses.

La medida adecúa los requisitos para la entrada por tierra o por mar a los viajes aéreos, pues desde el 2007 el departamento de Seguridad Nacional exige que los estadounidenses usen un pasaporte para viajar a Canadá, México y el Caribe por avión. EFE