Lomé, 23 jun (EFE).- Togo aprobó hoy la ley que suprime la pena de muerte en el país y se sumó al grupo de países abolicionistas, pero cerca de sesenta Estados mantienen todavía las ejecuciones como castigo para delitos comunes, según los datos de Amnistía Internacional (AI).

El último informe de AI indica que en 2008 al menos 2.390 personas fueron ejecutadas en 25 países del mundo y que al menos 8.864 fueron condenadas a muerte en 52 Estados.

No obstante, la organización detectó avances hacia la abolición de la pena máxima, ya que sólo en 25 de los 59 países que mantienen este castigo se registraron realmente ejecuciones.

De hecho, una treintena de países no la han aplicado durante los diez últimos años, grupo en el que se encontraba Togo, que ejecutó a su último condenado en 1978.

La mayoría de las ejecuciones realizadas en 2008 tuvieron lugar en Asia, donde 11 países continúan utilizando esta pena; China fue responsable de casi el 75 por ciento de las ejecuciones del mundo (al menos 1.718).

La segunda región donde más ejecuciones se llevaron a cabo fue Oriente Medio y el Norte de África (508). Sólo Irán ejecutó a al menos 346 personas, entre las que había ocho que eran menores de edad en el momento del delito, y Arabia Saudí ejecutó a 102 personas.

En América, sólo Estados Unidos lleva a cabo ejecuciones de manera constante, 37 en 2008; y Europa sería considerada "zona libre de pena de muerte" por AI si no fuera por Bielorrusia,


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donde esta ONG denuncia ejecuciones en secreto, sin informar a las familias de las víctimas.

En África subsahariana se registraron oficialmente el año pasado dos ejecuciones, pero se condenó a muerte a al menos 362 personas. EFE