El escritor brasileño Paulo Coelho, uno de los autores contemporáneos más leídos y cuyos libros han sido traducidos a más de 60 lenguas, afirmó, a punto de cumplir 61 años, que su popularidad como escritor no le aburre, porque entiende que "el éxito de los escritores es ser leído".
En Santiago de Compostela, donde recibió un homenaje de la ciudad e inauguró una calle con su nombre, el escritor brasileño reconoció que su meta "es seguir escribiendo".
"No hay meta, la vida en sí es un milagro. Cuando comencé el Camino de Santiago lo único que quería era llegar, desde entonces mi vida cambió totalmente. Ahora vivo cada momento, simplemente estoy, y nunca pienso a dónde voy a llegar", manifestó.
"LAS COSAS SON MUCHO MÁS SIMPLES"
"Antes veía las cosas de una manera más complicada y después de hacer el Camino me di cuenta de que las cosas son mucho más simples", dijo.
Para entender el fenómeno literario y social que representa el escritor brasileño Paulo Coelho basta con acercarse a uno de los numerosos actos a los que asiste.
El autor sostiene que esa interacción con lectores se debe a que para él estos "son compañeros". "Surge la energía", dice, y explica que ante la imposibilidad física de llegar a todos tiene un cada vez más activo blog en Internet para comunicarse con ellos.
Coelho es autor de alguno de los 'best-seller' de la literatura contemporánea, como "El Alquimista" o "El Peregrino de Compostela", donde cuenta su
"Uno hace su propio camino todos los días, y todos los días en la vida de cada uno están representados todos los símbolos del Camino. Subimos al transporte público, nos cruzamos con gente que no conocemos,... esos son los símbolos del Camino; el problema es que estamos tan armados contra el mundo que no nos enteramos que todos los días hacemos un viaje en la vida", comenta el escritor.
Paulo Coelho afirma que el Camino hasta Santiago de Compostela "afortunadamente es más fuerte que el propio peregrino" y por ello no todos los caminantes lo interpretan igual.
"LA MUERTE NO ME DA MIEDO"
Con el apoyo incondicional de sus lectores y una sonrisa permanentemente en su rostro, el escritor reconoce que no está preparado para el momento final pero que la muerte no le asusta. "La muerte no me da miedo", indica.
"Nadie está preparado para la muerte. Para mí la muerte es una gran consejera, está siempre a mi lado; me aconseja a no postergar las cosas. Hágalo ahora, me dice, porque, mañana, nunca se sabe. Pero cuando hablo con ella le digo: no me beses hoy, y ella me responde que aproveche el tiempo".
Paulo Coelho, escritor y miembro de la Academia Brasileña de las Letras, es uno de los autores más leídos en todo el mundo, con obras traducidas a más de 50 idiomas, el árabe entre ellos, y editadas en 150 países.
Nació en 1947 en Río de Janeiro (Brasil), en el seno de una familia burguesa.
Se educó en el Colegio de los Jesuitas y posteriormente inició la carrera de Derecho, que abandonó en el tercer curso.
Coelho, que ya de pequeño soñaba con la escritura, ha trabajado en ocupaciones tan dispares como profesor de teatro, director del periódico "Express Underground" o ejecutivo de la discográfica Polygram (1974-1981).
Imbuido por distintas corrientes espirituales y el movimiento "hippie", también escribió canciones de rock, samba y "bossa nova", hasta acertar de pleno en la literatura.
En 1974 fue detenido y encarcelado por la dictadura militar brasileña, que consideró subversivas sus canciones, y desde entonces acometió lo que él denomina su "leyenda personal", es decir, su verdadera vocación. En 1987 vio la luz su primer trabajo, "El diario de un mago, el peregrino", su propia experiencia de 1986 por el Camino de Santiago para conseguir la espada del caballero de la Hermandad RAM (Regnum Aggnum Mundi), una orden religiosa, católica y de origen español y medieval a la que se unió al conocer a su guía Jean en 1981, durante un viaje a Holanda.
A continuación llegaron su más que popular "(El alquimista" (1988), que lo convirtió en el segundo escritor latinoamericano más vendido de Hispanoamérica tras Gabriel García Márquez.
Este "brujo" y también "mago das letras", nombres que recibe en su país, es autor de otras novelas: "Brida" (1990), "A orillas del Río Piedra me senté y lloré" (1994), "Las walquirias" (1995), "La quinta montaña" (1996), "Manual del guerrero de la luz" (1997), "Verónica decide morir" (1999), "El demonio de la señorita Prim" (2000), "Maktub" (2002), "Once minutos" (2003), "El genio y las rosas" (2004) -primer fruto de la sociedad creada por el escritor y el dibujante Mauricio de Sousa-, "El zahir" (2005), la más autobiográfica de todas, y "La bruja de Portobello" (2006).
Elegido el 25 de julio de 2002 miembro de la Academia Brasileña de las Letras para la vacante del escritor y economista Roberto Campos (asiento 21), Paulo Coelho ingresó en la institución el 28 de octubre de ese año.
Ha sido distinguido con Premios como Elle (1995), Internacional Flaiano de Italia (1996), Súper Grinzane Cavour de Italia (1996), Premio del Foro Económico Mundial (1999), Premio "Cristal" Mirror de Polonia (2000), además de la insignia de Caballero de las Artes y las Letras de Francia (1996), el título de Comendador de la Orden de Río Branco (1998), la Medalla de Oro de Caballero de la Legión de Honor (2000) y el título de Oficial de la Orden francesa de las Artes y las Letras (2003).
Casado con la artista plástica Cristina Oiticica, Paulo Coelho también es conocido por declaraciones como la realizada en 2003 durante el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), donde calificó de "locura total" la marcha hacia la guerra en Irak emprendida por el Gobierno del presidente de EEUU, George W. Bush. EFE-REPORTAJES.




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