Una modelo con una cartera mini durante la Semana de la Moda en Hong Kong. (EFE/YM)

Minúsculas o talla XXL. Las carteras que nos proponen las grandes marcas de moda van desde el tamaño mini hasta el maxi más exagerado. Si quieres ir a la moda, puedes optar por cualquiera de estos dos tamaños, pero recuerda- ¡no hay término medio!

El secreto para lucir la cartera más apropiada en cada momento es echarle un poco de imaginación y mirarse al espejo antes de salir para ver el efecto de conjunto, porque la cartera ha dejado de ser un accesorio práctico para convertirse en la protagonista de todo el atuendo.

PASION POR LAS CARTERAS.

Algunas de las carteras creadas por las grandes firmas son auténticas piezas de coleccionista y despiertan grandes pasiones. Cada vez son más las direcciones de la red que permiten alquilar modelos emblemáticos, o comprarlos de segunda mano o adquirirlos en subastas "on line". Tal vez sea por aquello de que toda mujer tiene derecho, al menos una vez en la vida, a lucir una cartera objeto de deseo.

Las falsificaciones están asimismo a la orden del día y, aunque perseguidas por la ley, son muchas las consumidoras que no pueden resistir la tentación de hacerse con una cartera "falsa" pero aparentemente igual a la que lucen las más bellas, ricas y famosas.

¿De dónde viene este fetichismo por las carteras? Los historiadores dicen que ya en la Grecia y Roma clásicas, las mujeres de alcurnia lucían pequeñas bolsas para llevar algunos objetos personales.

Las carteras no han desaparecido nunca


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totalmente de la moda, pero en los dos últimos siglos se han elevado a complemento indispensable en el ropero femenino.

Ahora, la cartera es a veces el accesorio más caro del guardarropa de las más fashion: una "inversión" bien visible, indiscutible y envidiada.

Los grandes creadores lanzan en ocasiones ediciones limitadas de un modelo de cartera, que están prácticamente vendidas incluso antes de salir al mercado y eso a pesar de sus precios astronómicos.

¿MINI O MAXI?

Cuando

Detalle de la cartera y zapatos de una modelo durante la Semana de La Moda de Buenos Aires. (EFE/Leo La Valle)
parecía que las carteras no podían ya ser más grandes, modelos como Kate Moss o actrices como Jennifer Aniston se presentaron con carteras XXL en las que -¡oh maravilla!- cabía prácticamente todo lo que podíamos necesitar durante el día e incluso sobraba sitio para una compra de último momento.

Por si esto fuera poco, aparecieron después las carteras "de viaje". Estas, más cuadradas y con asas pequeñas, se parecen más a los maletines que llevan los médicos en las películas antiguas o incluso a los que llenan de dólares los malhechores fugitivos en las clásicas cintas del Oeste Americano.

Más incómodas que los modelos XXL, las carteras "de viaje" son menos populares y se ven menos en las calles de las grandes ciudades. Por el

Una modelo muestra una de las creaciones presentadas por los estudiantes de la Academia de Arte de la Universidad de Diseño de Tsinghua y de la facultad de arte y diseño de la Universidad Konkuk, en un desfile celebrado en el ámbito de la Semana de la Moda china en Pekín. (EFE/Michael Reynolds)
contrario, los modelos maxi se hicieron pronto con un público incondicional de fans, felices de poder contar, por fin, con una cartera que parece no llenarse nunca.

Todo parecía indicar que los modelos más pequeños y los de mano habían sido desterrados del día para lucir su innegable encanto sólo por la noche o bajo las luces de las fiestas.

Pero, de repente, una película, "Sex in the City", nos recordó la versión más mini. Sarah Jessica Parker, en su papel de Carrie Bradshaw, nos sorprende cuando se cuelga al hombro una cartera minúscula como complemento perfecto a un voluminoso vestido.

A comienzos del siglo XIX, las damas portaban unas carteras diminutas que fueron bautizadas popularmente como "ridículas".

Las carteras mini que vuelven ahora guardan una similitud con aquellas "ridículas" de hace dos siglos. Se trata de su barroquismo. Pedrería, flecos, nácar, metales, encajes, lazos- cualquier adorno es poco para estas carteras mini, incluso para las que complementan un atuendo de día.

Las ventajas de la cartera mini son su poco peso y volumen, junto a su irresistible "chic". Su gran desventaja- que no cabe casi nada.

COMBINANDO LAS CARTERAS.

La mejor forma de combinar las carteras, sean minis o maxis, es, precisamente, no combinarlas.

Zapatos y carteras pueden o no ser del mismo color y textura. Pueden armonizar o no. Todo depende del elemento de nuestro vestuario que queramos resaltar. No hay reglas fijas.

Mezcla una gran cartera de inspiración étnica con un atuendo clásico. O un vestuario multicolor con una de tonos neutros.

La cartera puede ser el punto de atención si optamos por una ropa que destaque su color y forma. Y ¿qué mejor que una cartera mini y profusamente adornada como contraste para un estilo sport?

Libertad absoluta para elegir tu cartera. Mírate en el espejo para ver si el efecto conseguido al combinarla es el que persigues. Elige siempre mini o maxi, no te quedes en un aburrido término medio.

EFE-REPORTAJES.