Muchas vacunas, además de tener efectos secundarios pocas veces explicados por los doctores, podrian ser causantes del incremento alarmante del autismo en
Muchas vacunas, además de tener efectos secundarios pocas veces explicados por los doctores, podrian ser causantes del incremento alarmante del autismo en infantes. En la gráfica, una enfermera prepara las vacunas contra la gripe estacional AH1N1. (EFE/GEORGE FREY)

Una nueva ley implementada en California el 1ro. de junio del año en curso, requiere que los niños entre 12 y 17 años sean inmunizados contra la tos ferina, el tétanos y la difteria con la aplicación de la vacuna conocida como Tdap.

Pero, ¿Cuán seguro es vacunar a su niño?

Esta vacuna triple, entonces llamada DTP, fue primero combinada y aplicada a personas en 1946, y aunque hubo serios problemas en personas conectados a dicha vacuna como convulsiones, shock, fiebres altas, dificultad respiratoria o cardiaca, inflamación y daño cerebral irreversibles y hasta estado de coma; la DTP siguió aplicándose como método de inmunización hasta 1996.

En 1981, después de muchas muertes de infantes causadas por la DTP en los años 70, Japón desarrolló una vacuna que, aunque no del todo, era más segura: la DTaP, la cual es usada en la actualidad.

Dicho cambio solo tomó lugar debido al envolvimiento, la acción y la protesta de madres cuyos niños habían sido afectados por la DTP original.

Para hacerla menos tóxica, los científicos japoneses aplicaron formaldehídos y aluminio a la bacteria usada para combatir la Tos ferina, la cual causaba la mayoría de efectos secundarios en la vacuna (actualmente, se sabe que el uso de mercurio para adherir el aluminio y los formaldehídos podrían producir efectos negativos como autismo, el cual ha sido altamente ligado a varios tipos de vacunas).

No fue sino hasta 1991 que se realizaron estudios en Norteamérica para determinar las reacciones adversas de la DTP. A través de estos, se descubrió que dicha infusión de hecho podía producir inflamación cerebral aguda, colapso nervioso y llanto prolongado.

Además se reveló que la DTP causaba incrementos en episodios del síndrome de muerte infantil (SID in inglés), en el cual los infantes paran de respirar repentinamente y mueren al no enterarse los padres.

Otro problema, de menor incidencia; pero causante de grandes estragos, es el síndrome de Guillain-Barré, caracterizado por el deterioro de los músculos y la inflamación de los nervios, y que lleva finalmente a la muerte.

Según el Dr. Viera Scheibner, autor de dicho estudio, "la vacunación es la causa de muerte infantil más frecuente y más evitable".

Quiénes no deberían vacunarse

De acuerdo al CDC (Centro para el Control y Prevención de Enfermedades en inglés), deberían esperar para inmunizarse o simplemente no hacerlo del todo, los niños o adultos que:

-hayan tenido inflamación o algún desorden cerebral que no mejore

-hayan tenido un shock después de vacunarse

-tengan cualquier enfermedad severa o moderada y no se hayan recuperado

-estén teniendo tratamientos anticancerígenos

-sean menores de 6 meses o mayores de 70 años

Según la CDC, los casos con reacciones severas son poco comunes (1 de cada 310,000 niños sufren daños cerebrales irreversibles).

Si usted o alguien que conoce sufre de los síntomas arriba descritos o reacciones distintas, repórtese al doctor inmediatamente.

Muchos estados requieren que, a la edad de 5 años, un niño haya recibido 45 dosis de 14 vacunas diferentes.

Una alza alarmante en los casos de autismo infantil puede estar conectada a la vacuna contra el sarampión, las paperas, y la rubéola (MMR) al igual que al uso de mercurio en otras más.

Cuando tenga que recibir alguna vacuna, ya sea combinada o sola, previamente pida información a su doctor acerca del producto que se le va a aplicar.

En varios casos, puede pedir que le den vacunas sin thimerosal (el cual contiene mercurio) puesto que no ha habido aun suficientes estudios para ratificar la inocuidad de tal elemento en las vacunas.

No deje su salud o la de sus seres queridos solamente en manos del gobierno, que es el que debería controlar y realizar estudios sobre fármacos antes de salir al mercado y lo ha hecho torpemente, ni tampoco la deje simplemente en manos de los médicos. Infórmese siempre. Su salud y la de los suyos es su propia responsabilidad.

Con datos de "What Your Doctor May not Tell You About Children's Vaccinations" (Lo que su Doctor Podría no Estarle Diciendo Acerca de las Vacunas Infantiles) de Stephanie Cave M.D., F.A.A.F.P.y Deborah Mitchell.

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