Bagdad, 29 jun (EFE).- El Ejército y las fuerzas de seguridad de Irak aumentaron hoy significativamente su presencia y sus actividades ante la retirada mañana de las tropas de EEUU de las ciudades del país, cuyos habitantes se preparan para celebrar una fecha que consideran histórica.
Más de 120.000 efectivos del Ejército y de las fuerzas de seguridad se han desplegado en Bagdad en el marco de las fuertes medidas impuestas para evitar cualquier ataque terrorista en la nueva era que comienza.
A partir del 1 de julio, sólo el Ejército y las unidades al servicio del Ministerio del Interior iraquí serán los responsables de velar por la seguridad en Bagdad y las demás ciudades del país.
El pasado diciembre, Washington y Bagdad rubricaron un acuerdo de seguridad que estipula la retirada estadounidense de las ciudades antes de julio de 2009 y de todo el territorio iraquí antes de enero de 2012.
Mañana será el último día para que las tropas extranjeras abandonen Bagdad y otras ciudades, tras más de seis años de intensa presencia militar desde Basora, en el extremo sur a orillas del Golfo Pérsico, hasta Mosul, en el norte.
El Gobierno iraquí ha declarado mañana día festivo para celebrar la retirada de las tropas estadounidenses.
Patrullas iraquíes, móviles y fijas, se han colocado en varias zonas de la capital, mientras que varios puestos de control se instalaron en cruces e intersecciones, a las órdenes de los ministerios de Interior y
Las nuevas medidas, que incluyen el registro de vehículos con equipos de detección de explosivos, han causado grandes problemas de circulación en la capital.
"Todos los miembros del Ejército y la policía están en alerta máxima, todas las libranzas han sido canceladas sin excepción", dijo a Efe un portavoz del Ministerio del Interior.
Por las calles de Bagdad se ven hoy vehículos de policía y del Ejército portando banderas del país, globos y otras decoraciones como muestra de las celebraciones que van a marcar la retirada de las tropas de EEUU de las ciudades.
Una gran ceremonia se celebra esta tarde en la fuertemente vigilada zona verde de Bagdad, que alberga el Gobierno y la embajada de EEUU entre otras instituciones, mientras que en otras ciudades las celebraciones incluyen la participación de algún famoso cantante iraquí.
La retirada de las ciudades de Irak es el inicio de una nueva era en el país después de la invasión del 20 de marzo de 2003 liderada por EEUU.
El punto álgido de las operaciones de ocupación tuvo lugar el 9 de abril de ese año cuando un tanque norteamericano derribó en Bagdad una gran estatua del depuesto, y más tarde ejecutado, dictador Sadam Hussein.
"Éste es un paso positivo en la dirección para alcanzar una retirada completa de Estados Unidos del territorio iraquí. Soy optimista con el futuro y vuelta de la soberanía a manos de los iraquíes", dijo a Efe Haider Jaffarm, un funcionario público residente en la capital.
La presencia militar extranjera en Bagdad es vista con amargura por muchos iraquíes por la cantidad de muertos que ha producido en su lucha contra el terrorismo.
"No hay duda de que las retirada de EEUU de nuestras ciudades es un sueño para cada iraquí, pero la pregunta que me hago es a dónde van a ir ahora y si van a respetar el compromiso del acuerdo de seguridad de no tomar parte en operaciones de combate", expresó a Efe el profesor de la Universidad de Bagdad Saad Ibrahim Al Draisi.
Otros iraquíes expresaron su preocupación por el nuevo tiempo que comienza. El comerciante Mustafá Amin se preocupó de que "grupos armados durmientes y varias milicias estén preparándose para continuar su actividad terrorista".
Otro iraquí opinó que la retirada no es más que "una operación de cosmética porque mediante el acuerdo de Seguridad el Ejército de EEUU se otorgó el derecho de intervenir allá donde quiera". EFE



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