Sacramento, 1 jul (EFE).- El gobernador Arnold Schwarzenegger declaró hoy crisis fiscal en California a falta de un plan presupuestario, y dijo que impondrá un tercer día sin pago al mes para miles de trabajadores públicos estatales.

A casi doce horas de haberse rechazado los planes para cerrar el déficit presupuestario, el gobernador también anunció que el déficit ahora asciende a 26.300 millones de dólares, y que no sólo convocará una sesión extraordinaria para que el Legislativo resuelva el problema, sino que no planea considerar ni firmar ninguna propuesta de ley que no tenga que ver directamente con el presupuesto.

"Estamos en medio de la crisis fiscal más severa de nuestro tiempo, y es imperdonable que se traten otros asuntos (en la Legislatura)", dijo el mandatario republicano, quien advirtió que el déficit podría crecer aún más.

Los líderes demócratas, por su parte, culparon al gobernador y a los republicanos por la falta de un acuerdo.

"Es frustrante ver que cada intento fue obstaculizado sin motivo alguno, y ahora perdimos soluciones que pudieron haber ahorrado millones de dólares", dijo el líder del Senado Darrell Steinberg.

Aún no se sabe cuales cambios se realizarán dentro de los planes.

La falta de un presupuesto estatal también significa la emisión de pagarés para varios servicios, contratos, y departamentos.

Específicamente, aquellos afectados incluyen a estudiantes que reciben las becas Cal Grant, ancianos o


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discapacitados que reciben asistencia monetaria del gobierno, así como miles de personas que reciben asistencia social del programa CalWORKS.

"Creo que estos pagarés crean un ambiente de incertidumbre para estudiantes y sus familias, que tal vez los orillen a posponer sus estudios por el hecho de no saber si van a poder costearlos", dijo a Efe Jonathan Brown, director ejecutivo de la Asociación de Universidades y Colegios Independientes de California.

La cantidad de los pagarés para las becas Cal Grant es de unos 159 millones.

El problema con los pagarés es que varias instituciones bancarias podrían no aceptarlos a cambio de efectivo de aquellos negocios o individuos que los reciban. Cuando en 1992 se emitieron pagarés, las instituciones bancarias los aceptaron para luego canjearlos una vez que las finanzas del estado se recuperaron.

Scharzenegger aseguró que, junto con el tesorero Bill Lockyer, entablará conversaciones con bancos e instituciones crediticias para asegurar que los pagarés sean aceptados y que California pronto contará con los recursos para respaldarlos.

"Lo importante en estos momentos es aprobar un plan presupuestario que cierre el déficit en su totalidad, que implemente reformas que eliminen el sobre gasto y el fraude, y que lo hagamos sin trucos, sin préstamos y sin impuestos", dijo Schwarzenegger.

Entretanto, la orden ejecutiva del gobernador que restará un día adicional de trabajo al mes para 235.000 empleados entrará en vigor el próximo viernes 10 de julio, y significará que agencias como el Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) serán obligadas a cerrar sus puertas los primeros tres viernes de cada mes.

Estos días serán obligatorios para toda agencia, excepto aquellas que proporcionan servicios de emergencia (desempleo, contra incendios/desastres, y la Patrulla de Caminos, etc.) al menos hasta junio del 2010.

"Vamos a cumplir con la orden del gobernador y tratar de al mismo tiempo encontrar maneras de servir al público los días que estemos abierto", dijo a EFE Mike Mirando, portavoz del DMV.

El DMV cuenta con 169 oficinas y 9.000 empleados a nivel estatal.

Noel Shields, trabajador del DMV en el condado de Orange, dijo que esta reducción adicional en su sueldo podría poner en juego su vida cotidiana.

"Es muy difícil mantener a mi familia y pagar por la hipoteca de nuestra casa con menos y menos dinero", dijo Shileds a Efe en las afueras del Capitolio, donde el padre de cuatro hijos formó parte de una manifestación de empleados estatales.

"Nuestros líderes tienen que hacer algo, porque de otro modo, muchos igual que yo vamos a perder nuestras viviendas, nuestro sueño americano", agregó Shields.

El salario de empleados estatales ha sido reducido en un 14 por ciento desde finales del año pasado.

El descontento por parte de empleados estatales se hizo patente en manifestaciones fuera y dentro del Capitolio. De hecho, al finalizar su rueda de prensa, el gobernador fue duramente abucheado en los pasillos camino a su oficina.

"Es muy importante que todos reconozcamos que el estado se está quedando sin dinero, sin efectivo. No es mi preferencia imponer estas reducciones, pero no tenemos otra opción", finalizó Schwarzenegger.EFE