
Puerto Príncipe, 3 feb (EFE).- La frustración comienza a adueñarse de Puerto Príncipe a medida que pasan los días y la distribución de comida y suministros continúa siendo deficiente, algo en lo que coinciden tanto el Gobierno de Haití como la oposición.
Unos pocos cientos de personas se congregaron hoy en el barrio de Petion Ville para expresar su frustración porque, superadas las tres semanas desde que ocurrió el terremoto, la entrega de ayuda es irregular, no sacia las necesidades de la población y, según los damnificados, definitivamente no está funcionando.
La manifestación, confirmada por medios locales, es sólo una expresión más de que no se está dando respuesta a los problemas de coordinación entre los organismos de ayuda humanitaria que surgieron a su llegada para dar respuesta a la crisis que comenzó el pasado día 12 por el terremoto.
A eso se suman las denuncias de corrupción en el tratamiento de la ayuda por parte de las autoridades locales.
Según los manifestantes de Petion Ville, la responsable municipal del barrio exige dinero a los damnificados a cambio de cupones para conseguir un saco de arroz.
La denuncia adquiere su matiz particular en otros lugares, como en el Estadio Nacional, cerca del Palacio Presidencial, donde algunos refugiados acusan a los administradores del lugar de estar desviando la ayuda.
"A nosotros no nos llega, la están vendiendo por fuera y están ganando dinero", dijo a Efe Scott Gerard, uno de
Partidos de la oposición expresaron hoy también la frustración generada por la incapacidad del Gobierno para dar respuesta a la crisis, pero también la falta de coordinación en el reparto de la ayuda.
"La comunidad internacional no ha facilitado las cosas, las distintas agencias no se entienden entre sí, cada cual trabaja en su parcela sin coordinación", dijo a Efe el opositor Rony Smarth, de la socialdemócrata Organización del Pueblo en Lucha (OPL).
Por

Mientras, los contingentes de ayuda siguen llegando escoltados por cascos azules que brindan protección en el momento de la entrega, aunque agencias de la propia ONU y, a menor escala, organizaciones no gubernamentales como Oxfam están tratando de distribuir la asistencia por medios indirectos.
Uno de ellos es el de los "salarios a cambio de trabajo", una forma de ayuda que, según sus impulsores, pone dinero en la calle para poder comprar la comida y los artículos que se venden de manera completamente caótica en la casi totalidad de calles de la capital haitiana.
"Hemos logrado llegar el pasado fin de semana a las 32.000 personas y esperamos llegar a las 100.000 pronto", indicó a Efe el portavoz de la misión del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Adam Rogers, al detallar el número de personas involucradas en las jornadas de trabajo de seis horas.
Con salarios de apenas cinco dólares diarios, una cantidad que se ajusta al promedio del país, según las agencias, se puede introducir dinero a la economía, además de involucrar a decenas de miles de haitianos en los trabajos de limpieza y desescombro.
Ajenos a todo esto y cerca del aeropuerto, en las oficinas de la Policía Judicial, convertidas en sede gubernamental tras

"No sabemos cuánto tiempo va a tardar, ya han tomado testimonio a cinco personas y ahora están tomando declaración a otras cinco, pero no sabemos cuánto puede tardar esto", indicó a Efe la ministra haitiana de Comunicación, Marie Laurence Lassegue.
En la jornada de ayer, testificaron cinco de ellos, comenzando por las mujeres, mientras que hoy se interrogó a los cinco restantes miembros del grupo que trató el pasado sábado de sacar a 33 niños haitianos del país en un supuesto caso de secuestro.
De acuerdo a fuentes de Aldeas Infantiles consultadas por Efe, una gran parte de los familiares de los niños que han sido identificados alegaron que un pastor religioso les había ofrecido un futuro mejor para sus hijos tras el terremoto que se cobró la vida de al menos 200.000 personas. EFE
El Banco Mundial allana el camino para próxima reconstrucción de Haití
Washington, 3 feb (EFE).- Una pequeña "sala de crisis" en el Banco Mundial (BM) se ha convertido en el centro neurálgico de la colaboración entre firmas de tecnología, universidades y ONGs para ayudar al Gobierno de Haití a prepararse para la reconstrucción.
El equipo al frente de la operación ha acumulado miles de imágenes de alta definición de edificios destruidos e infraestructura dañada que se utilizarán para facilitar la tarea a los expertos cuando comiencen las tareas de reconstrucción.
A cargo de la toma de fotografías está el Instituto de Tecnología de Rochester (RIT, por su sigla en inglés), socio, junto con Microsoft y Google, entre otros, del Banco Mundial en este esfuerzo.
Varios aviones del RIT, equipados con sensores láser y capacidad para obtener imágenes de alta definición, sobrevuelan la capital haitiana a lo largo del día y obtienen las imágenes que se envían posteriormente a la "sala de crisis" del BM en Washington.
Galen Evans, un joven ingeniero que participa en la ayuda del BM a Haití, explicó a Efe que las fotografías tienen tal resolución que los expertos pueden ver con claridad objetos de tan sólo 15 centímetros que han sido fotografiados desde el aire.
El organismo multilateral comparte la información con una amplia red de asociaciones científicas, agencias gubernamentales y organizaciones sin ánimo de lucro, entre otras, agrupadas bajo el paraguas de la agrupación GEO-CAN (Red de Evaluación y Observación de Catástrofes), con más de 130 miembros.
"Esta es la primera vez que se está respondiendo a un desastre en la forma en la que se debería de responder en el siglo XXI", explicó a Efe Joaquín Toro, especialista en gestión de riesgos de desastres del BM y uno de los miembros del equipo de emergencia para Haití.
Toro mencionó, en ese sentido, que las primeras imágenes que llegaron de Haití tras el trágico terremoto del 12 de enero se distribuyeron a través de Twitter.
Destacó, además, que la red social ha contribuido también, de forma significativa, a recaudar fondos para los damnificados y puso como ejemplo el caso del músico de origen haitiano Wyclef Jean, quien invitó a sus seguidores en Twitter a que aportasen dinero a su fundación para ayudar en las tareas de socorro.
El experto del Banco Mundial calificó la respuesta a la crisis de "increíble" y recordó que Google, Yahoo, Microsoft, la NASA y muchas otras organizaciones han arrimado el hombro para contribuir a las tareas de socorro y facilitar información para la próxima reconstrucción.
"Hemos podido analizar en días y semanas cosas que normalmente tomarían meses", concluyó Toro. EFE



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