Denver, 21 jul (EFE).- Varios grupos de Denver expresaron su oposición a una ordenanza que, de aprobarse, autorizaría a la policía a incautar vehículos de "sospechosos de ser indocumentados", una medida que han calificado de "abiertamente racista".
El próximo 12 de agosto los votantes de Denver decidirán, entre otros temas, si aceptan o no la llamada Pregunta Iniciada 100, también conocida como Iniciativa de Incautación de Vehículos, que le permitiría a la policía de esta ciudad incautar los automóviles de personas que, además de no tener licencias de conducir, se las considere "sospechosas de ser inmigrantes ilegales".
Además, la incautación del vehículo ocurriría aunque el conductor del automóvil no sea el propietario.
La propuesta es una iniciativa de Minutemen de Colorado y la Alianza de Colorado por la Reforma Inmigratoria (CAIR, en inglés), dos organizaciones conocidas por su férrea postura anti-innmigrante.
"El lenguaje de esta medida solamente aumentará los índices de arrestos basados en el perfil racial del arrestado", opinó Fidel "Butch" Montoya, ex jefe de seguridad de Denver y miembro de la Coalición de Colorado por los Derechos de los Inmigrantes (CIRC, en inglés).
"El lenguaje de esta iniciativa es demasiado vago y potencialmente promueve la discriminación y el acoso sobre la base del color de piel o del idioma hablado por el conductor del vehículo, o incluso la apariencia física del conductor", sostuvo Montoya.
"Si se aprueba,
Por su parte, el reverendo Paul Kottke, pastor de la Iglesia Metodista Unida University Park en Denver, instó a sus feligreses, por medio de una carta, a votar en contra de la Iniciativa 100, debido a que "es innecesaria para la seguridad pública".
"El problema central de esta iniciativa es que no define a quién se debe considerar 'sospechoso de ser indocumentado' ni tampoco indica por qué se debe incautar inmediatamente el vehículo de esa persona, sólo sobre la base de una sospecha", expresó Kottke.
"Como personas de fe, tenemos que ser muy cuidadosos con la retórica inflamatoria que se emplea al hablar de inmigración. Esta iniciativa, más que un proyecto de ley municipal, es una forma de buscar a un chivo expiatorio para aliviar la ansiedad y el temor que parte de nuestra sociedad siente hacia los inmigrantes", comentó el religioso.
Tanto el alcalde de Denver, John Hickenlooper, como el fiscal asistente, David Broadwell, como la Orden Fraternal de Policías de Denver se oponen a esta iniciativa.
En recientes editoriales, los dos principales periódicos de esta ciudad también pidieron que se vote en contra de la propuesta. EFE



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