SON 482 billones, en el sistema numérico norteamericano. 483 mil millones de dólares, si se habla el sistema numérico en que se hablan en España.

EN CUALQUIER sistema es un chorro de dinero, y lo más triste es que se trata del dinero que usted tendrá que pagar de una u otra forma con su trabajo y sus impuestos. Digo "usted", porque asumo que vive y paga impuestos aquí en Estados Unidos.

Y AUNQUE no viviera, ni trabajara, ni pagara impuestos aquí, de una u otra forma el Tío Sam le pasará la cuenta, gracias a la administración de George W. Bush.

A PESAR de haber recibido los mejores ahorros en la historia de este país, Bush heredará el peor déficit en la historia de Estados Unidos.

Y AHORA que están cerca las olimpiadas, el senador demócrata Kent Conrad cree que Bush se puede llevar fácilmente las tres medallas olímpicas de la irresponsabilidad financiera.

"SI DIERAMOS medallas olímpicas para la irresponsabilidad fiscal, el presidente Bush se llevaría la de oro, plata y bronce, porque obtuvo los tres records de déficit", dijo el director del Comité Presupuestario del Senado, "él estableció records en cada categoría: 2009, sería la de oro; 2004, la de plata; y 2008, la de bronce".

LAS JUSTIFICACIONES no faltan, que si el 9/11, que si las armas de destrucción masiva, que si la crísis hipotecaria, que si los precios del petróleo...

LO CIERTO es que una cadena de malas decisiones en gastos fue creando el pantano de la economía actual.

UNA GUERRA que crea desconfianza y desestabiliza el mercado petrolero. Una creencia en que los bancos se pueden regular solitos, sin que el gobierno intervenga. Una creencia de que los más ricos necesitan una ayudadita para que sigan haciendo más dinero y con el ahorro de impuestos produzcan más trabajos... ¡Puras papas!

AHORA, hay que pedirle al Chapulín Colorado que venga a defendernos de los futuros Bushitos, de aquellos que con un discurso contrafóbico arman una serie de argumentos que podrían crear una nueva etapa de miedos y gastos estratosféricos en guerras inventadas.