La última vez que tuve un problema económico, pensé, "ojalá tuviera un papá con mucho dinero para que me sacara de deudas". No tengo un papá con dinero, pero mi mamá, que tampoco tiene dinero, siempre sale al quite y me ha sacado de unos problemas muy serios.

Algo así le ha pasado a la banca y a todo el sector financiero de Estados Unidos, que ha sido rescatado por el presidente George W. Bush, quien ha pedido al Congreso que le apruebe un cheque por 700,000 millones de dólares para adquirir las deudas de la banca y sacarlas del atolladero. No cabe duda, los bancos si tienen un papá con dinero.

El problema, es que ese dinero no es sólo del papá Bush, sino de todos nosotros, los que contribuimos con nuestros impuestos.

Lo más grave es que mientras se le lanza una cuerda de rescate a las grandes financieras, acá abajo millones de familias están padeciendo las consecuencias de la drástica paralización de la economía.

En este punto la crisis bancaria, los embargos y ejecuciones de hipoteca, la inseguridad laboral, y el alza desmedida en los precios de alimentos y combustibles, amenazan ya el porvenir financiero de toda una generación de familias hispanas.

Y es que la crisis ha golpeado con particular fuerza a este segmento de la sociedad. Para darse una idea de lo que está ocurriendo, basta decir que el 90 por ciento de los trabajos en la industria de la construcción fue entre hispanos inmigrantes. El 46 por ciento de los préstamos hipotecarios


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hechos a hispanos en el 2006, fueron a altas tasas de interés, contra solo el 18 por ciento para los blancos no hispanos.

Además, el desempleo entre hispanos alcanzó el 7.3 por ciento en el mes de marzo (1.6 millones), contra el 5 % en el resto de la población.

Por eso, con las elecciones a la vuelta de la esquina, sin duda alguna el tema económico, es el más importante que deberían de estar abordando en estos momentos los candidatos a la Presidencia.

Ante la gravedad de la situación actual, el candidato John McCain, apelando al patriotismo y la unidad nacional, buscó cancelar el debate con su oponente el demócrata Barack Obama, porque sabe muy bien que en la medida en que se profundice la crisis económica, los bonos de su partido caerán hasta el fondo, tal y como le ha ocurrido a la Bolsa de Valores y a Wall Street en general.

Con esto es mente, los electores latinos (y el resto también), deben dejar de lado los debates frívolos de si McCain sabe usar el internet, o si la hija de sarah Palin está embarazada, o si Barack Obama parece toda una celebridad. No hay que hacer caso a esos distractores y debemos enfocarnos en los planes y plataformas para enfrentar la grave situación que estamos viviendo.

Personalmente, espero que la gente no vote a favor de tener un tercer período de la administración Bush, que sería representado por John McCain.