Los incendios son anteriores a la llegada de las ciudades. Los incendios son parte del ciclo renovador del planeta, no así las tragedias de incendios de casas en California.

¿Por qué ocurren?

Hace unos años, conversaba con el profesor Thomas M. Bonnicksen, de la Universidad A&M de Texas, quien es probablemente la persona que sabe más de los viejos bosques del continente.

Me explicaba que los bosques normales son como las sociedades normales: hay lugar para los niños, jóvenes y viejos, y todos cumplen una función, nadie está de sobra.

"Los árboles viejos dan sombra a los más pequeños, para que puedan crecer... Y los árboles jóvenes son los más resistentes a las plagas".

Aún muriéndose, los árboles viejos dan materia orgánica al bosque. Y aún los mismos incendios, hacen que ciertas semillas germinen, además de que fijan nitrógeno al suelo.

El problema, me decía el profesor Bonnicksen, es que de pronto, con fines comerciales, se producen bosques donde todos los árboles son de una misma edad.

Un bosque donde todos los árboles son muy pequeños, o muy viejos, se hacen muy vulnerables a los incendios o plagas.

Un bosque jóven que se tala completamente, no se puede regenerar. Lo que le sigue es el desgaste del suelo y el crecimiento de matorrales que con una chispa crean infiernos.

Cada vez que ocurre un incendio en California, me pongo a pensar ¿cuál generación de árboles hizo falta? ¿cuántos más incendios necesitaremos para saber un poco de bosques?