El titular del Departamento de Seguridad Nacional que designe el presidente electo, Barack Obama, deberá responder, entre sus múltiples retos, a la propuesta de grupos hispanos de suspender las redadas contra los indocumentados en los centros de trabajo.
"No estamos haciendo comentarios sobre la designación de directores de agencias ni tampoco sobre las especulaciones en torno a los nombramientos. Se harán los anuncios cuando se hagan", dijo hoy a Efe un portavoz del equipo de transición de Obama, haciéndose eco de recientes declaraciones del presidente electo.
Pese a la extrema cautela del equipo de transición, abundan las especulaciones sobre quién podría sustituir a Michael Chertoff como titular del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Según dijo hoy el diario "The Washington Post", entre los once nombres que suenan para el cargo están la gobernadora de Arizona, la demócrata Janet Napolitano; el comisionado de la policía de la ciudad de Nueva York, Raymond W. Kelly; la legisladora demócrata por California, Jane Harman, y el jefe de policía de la ciudad de Los Ángeles, William J. Bratton.
El DHS, creado hace cinco años en respuesta a los atentados del 11 de septiembre de 2001, tiene entre sus múltiples obligaciones la seguridad fronteriza, la respuesta a desastres naturales y la protección del país contra nuevos ataques terroristas.
El próximo timonel del departamento heredará una burocracia de 200.000 trabajadores y, con un
Todo eso bajo la recelosa mirada del Congreso de EEUU, donde poco más de 80 comités y subcomités le vigilan cada paso.
Aparte de velar por la seguridad de la infraestructura, del ciberespacio y de los puertos de entrada a EEUU, el DHS tendrá entre sus tareas inmediatas evaluar las medidas de seguridad fronteriza y el cumplimiento de las leyes migratorias en el interior del país.
Según asesores cercanos a Obama, el DHS además tendrá que revisar las medidas emprendidas por el actual Gobierno contra la inmigración ilegal, en particular las redadas en los puestos de trabajo.
Varios grupos hispanos han convocado a una marcha nacional para el próximo 21 de enero -un día después de la investidura de Obama- para exigir una moratoria a las redadas y recordarle su promesa electoral de impulsar una reforma migratoria integral durante su primer año de Gobierno.
Mientras, el Foro Nacional de Inmigración tiene previsto presentar este miércoles una serie de recomendaciones para reducir las violaciones a los derechos civiles de los inmigrantes y para mejorar la seguridad fronteriza.
Así las cosas, la selección de Obama dictará el derrotero y las prioridades del DHS, que sigue inmerso en problemas financieros y burocráticos.
Cada uno de los posibles candidatos en liza, según un análisis del diario, tiene un fuerte historial en materia de seguridad nacional.
Por ejemplo, Napolitano, de 50 años, no es sólo gobierna el estado de Arizona -"zona cero" del combate a la inmigración ilegal- sino que también ha sido fiscal del Gobierno federal y fiscal general del estado.
La gobernadora, que lleva ya dos términos en un bastión republicano, ha sido acérrima crítica del fracaso del Gobierno en el campo de inmigración, que ha causado, en sus palabras, "frustración y rabia" en el país.
También fue una de las primeras mujeres en dar su apoyo a Obama y forma parte del grupo de 12 que integran su equipo de transición.
Kelly, de 67 años, ha liderado los esfuerzos antiterroristas en la urbe más grande de EEUU, aunque también tiene experiencia en Washington y capacidad gerencial en tiempos de crisis.
Harman, de 63 años, ha dicho que "vive y respira" los asuntos de seguridad sin descansar ni un sólo día, y es una de las principales dirigentes de la facción conservadora del Partido Demócrata en la Cámara Baja.
Por último, Bratton, de 61 años, lidera los esfuerzos antiterroristas en el tercer departamento policial más extenso del país, y ha contribuido a reducir la criminalidad en dos de las ciudades más grandes de EEUU. EFE



Font Resize