Luego de varios meses de que las noticias económicas sean generalmente malas, lo que es una consecuencia se empieza a convertir en una causa. La falta de confianza de que el sistema norteamericano puede resolver los desajustes del mercado, se ha convertido en una causa para que algunos consumidores contraigan de manera exagerada su gasto, pero también que los inversionistas no inviertan.

En esta semana continuó inestable el Mercado de Valores de New York, a pesar de las reiteradas muestras de que el gobierno está tomando medidas urgentes para prevenir descalabros mayores.

Es cierto, como dijo el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, que la crísis no se resolverá hasta que se estabilice el mercado del dinero (financiero), pero para que esto suceda quienes mueven los hilos de Wall Street necesitan ser más patriotas y mostrar más confianza en el país.



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