Las guerras suelen producirse por conflictos que se llegan a convertir en "irresolubles" por la vía del diálogo y la negociación. Ahora que se anticipa un incremento de envío de soldados a la Guerra de Afganistán, y cuyo anuncio se hace precisamente en temporada navideña, habría que preguntarse qué es lo que hace que los conflictos se hagan irresolubles.

En primer lugar, estos se deben a que hay dos o más formas de interpretar el mundo y la sociedad, que está enclaustrados en ideología que se llegan a convertir en excluyentes. Una parte niega a la otra, la otra le corresponde, y de ahí solo queda el camino de la eliminación.

El mayor involucramiento bélico en zonas tan remotas como Afganistán, tiene sus orígenes en no haber comprendido a tiempo lo que ahí ocurría. Cuando los Talibanes se alzaron como una fuerza intolerable que hizo incluso explotar aquellos budas ancestrales, no hubo muchos políticos en EU que advirtieran lo que esto significaba.

Ahora que se pretende "ganar" la guerra y prevenir de posibles células terroristas (otro nombre de la intolerancia) es importante que Washington explique cómo invierte en la prevención de futuras guerras, por motivos de intolerancia ideológica.

La paz en el mundo solo será posible con la educación de lo que somos, y son los demás.



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