LE TENGO un gran respeto al general retirado Colin Powell. Se ve que es un hombre de fuertes convicciones y en una de sus biografías, me impresiona cuando dice que esperaba que las personas que entraran a su oficina fueran capaces de cuestionarlo.

PERO cuando pienso en el papel que jugó en la Administración de George W. Bush, no puedo más que sorprenderme de la forma en que expuso en la ONU el caso de la "armas de destrucción masiva" que supuestamente tenía Sadam Hussein en Irak.

SE EQUIVOCO, como se equivocaron muchos republicanos y demócratas. Se equivocaron en los cálculos que hacían para atacar y controlar Irak.

POR ESO ahora que la bancada republicana está atacando a la embajadora en la ONU Susan Rice por sus declaraciones sobre el atentado que costó la vida del embajador en Libia, me queda la duda si las intenciones son las de incrementar la Seguridad Nacional.

EN LA última audiencia, la senadora republicana en el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara Alta, Susan Collins, se sumó a la idea de que Rice manipuló la información sobre la severidad del ataque que sufrió el consulado estadounidense en la ciudad libia el pasado 11 de septiembre.

LA SENADORA republicana, "sería un voto clave para que Rice fuera la próxima secretaria de Estado si el presidente, Barack Obama, como apuntan todas las apuestas, la propone como sucesora de Hillary Clinton", dice una nota.

QUE SEA o nó la sucesora de Clinton me importa menos que esta discusión distraiga la atención sobre los problemas pendientes que tiene el país: la necesidad de garantizar el crecimiento económico, la de hacer una Reforma de Inmigración, la de apuntalar la nueva ley de salud...

HASTA ahora, Rice ha dicho que en las declaraciones a la televisión ella no estaba autorizada o convencida de manejar el ataque en Bengasi como un acto terrorista. De acuerdo a su versión y a la de muchos funcionarios, el manejo de la información pública no siempre coincide con las recomendaciones de las agencias de inteligencia.

SI LO hizo o no por conveniencia política, en el peor de los casos, esto tiene el mismo sentido que Romney quizo darle de manera inmediata para atacar a su contrincante. Como se sabe, en plena campaña política, el fallido candidato quizo mostrar esto como una seña de la impericia del presidente Obama en materia de Seguridad Nacional.

LA REALIDAD es que esas declaraciones que hizo Rice están sobredimensionadas. Aún concediéndole el beneficio de la duda, comparado con otras fallas de administraciones republicanas, esto sería un asunto que no le descalifica para cumplir con las funciones diplomáticas que le heredaría Clinton.

AHORA que la economía, la inmigración y otros temas nacionales esperan un trabajo conjunto entre demócratas y republicanos, el tema de Bengasi parece ser una cortina de humo para dilatar la solución de los problemas nacionales.

ES el momento de usar el capital político ganado para impulsar la economía que salve el pellejo de la clase media y nos encamine hacia una reforma de inmigración.