Los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama y John McCain, se encuentran ya en la recta final para obtener la nominación formal de sus partidos para contender por la Casa Blanca en las elecciones de noviembre de este año.
En este esfuerzo, los candidatos están valorando la importancia electoral de la comunidad hispana, que se calcula posee un total de 12 millones de votos. Una cantidad muy importante si se llega a un escenario de elecciones sumamente reñidas, como las que ocurrieron en el primer mandato de George W. Bush, cuando el triunfo le fue otorgado en una Corte, ante la imposibilidad de definirlo en las urnas.
En ese contexto el voto de los latinos no debe ser otorgado al candidato que mejor hable o al que más cosas prometa. El voto de la comunidad debe ser cambiado por proyectos concretos con fechas y números.
Ya es tiempo de que hagamos valer esa fuerza electoral que ha despertado ante la vista de todos.



Font Resize